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Salvador Sobrino, el mexicano que ganó bronce en los clavados para Australia
Este jueves 5 de agosto se llevó a cabo la competencia de clavados en la plataforma de 10 metros y la australiana Melissa Wu se impuso a la mexicana Gabriela Agúndez para ganar la medalla de bronce, gracias a su entrenador Salvador Sobrino.
Él es Salvador Sobrino, un entrenador de clavadistas que vive hace más de dos décadas en Australia. Se ha dedicado a entrenar y hacer de los australianos una potencia mundial en clavados. Este día, su alumna Melissa Wu se impuso a la mexicana Gabriela Agúndez y subió al podio al conseguir la medalla de bronce.
Salvador Sobrino es de los talentos mexicanos que está ayudando a ganar medallas a otros países, porque en México no valoran su talento. Al culminar la competencia de clavados en su modalidad de plataforma de 10 metros, la mexicana Gabriela Agúndez —que quedó en cuarto lugar— junto con sus entrenadores, se acercó a Mellisa Wu y a Salvador para saludarlos.
En entrevista con Fox Sport, el entrenador mexicano manifestó las razones por las que terminó viviendo en Australia y poniendo a sus clavadistas en la esfera mundial, haciéndolos parte de una potencia en dicho deporte, y usando su talento para que otro país gane medallas.
Hubieron varios aspectos. En ese momento cuando estaba yo con problemas de contratación y había incertidumbre. Al fin y al cabo es tú trabajo. Tú quieres seguridad, no me la brindaron en ese momento por parte de la Federación, me sentí casi obligado a aceptar la posición que me ofreció Australia“.
Y en dicha nación le ofrecieron un excelente sueldo, buenas cosas, pero nunca llegó el apoyo por parte de México: “Desgraciadamente así se manejaban las cosas en México, no sé si hoy sea igual y es por eso que nos vamos. No nos vamos porque nos queramos ir. Me hubiera gustado seguir trabajando en México y trabajar con mexicanos. Somos profesionales. Hay que pagar renta, hay que vivir y de eso vivimos. Desgraciadamente así fue. En Australia me han dado todo el apoyo y valorado mi trabajo”.
Él entrenó a los medallistas olímpicos Jesús Mena en Seúl 88 y Fernando Platas en Sidney 2000, y aunque reconoció que México es una fábrica importante de clavadistas, lamentó que no haya el suficiente apoyo para impulsar esos talentos.