Puebla, 18 de octubre del 2021

Otra vez la disputa por la dirigencia de Morena

Por Yonadab Cabrera Cruz / /
Otra vez la disputa por la dirigencia de Morena
Foto: Central

losamantes inte yona

Una vez concluidas las elecciones, y a punto de que los alcaldes electos tomen protesta, en Morena los grupos políticos ya se andan afilando las garras para la siguiente batalla, la cual tiene que ver con el control de la dirigencia estatal del partido.

Esto a pesar de que la renovación del Comité Ejecutivo Estatal se aplazó un año, mientras se calmaban los ánimos y se bajaba la calentura y la violencia al interior del partido, es decir, se dieran las condiciones para la renovación.

Pero en Morena parece ser que lo que menos existe son condiciones, y así se aplace uno, dos o tres años, el problema son los grupos políticos al interior de este instituto, en especial uno.

Y en una de esas, Mario Delgado, el dirigente nacional del partido lópezobradorista decide dejar un periodo estatutario completo a Aristóteles Belmont, quien asumió la dirigencia estatal por prelación al ser el secretario de Organización.

Recordemos que originalmente el presidente de Morena en Puebla era Gabriel Biestro, pero al tomar protesta como diputado local, el secretario General Edgar Garmendia asumió la presidencia, luego vino Mario Bracamonte, que fue nombrado delegado especial en funciones de presidente.

Luego se dio una batalla interna entre Bracamonte y Edgar Garmendia, que terminó ganando el segundo y ahora al tomar protesta como diputado local debía abandonar la presidencia del partido.

Al no haber dirigente ni secretario general, el siguiente que asume la figura de presidencia es el secretario de Organización y dicha figura recae el Belmont.

Ahora, bajo la directriz de Mario Delgado, Aristóteles intenta hacer una operación cicatriz, reconciliar a los morenistas y darle paz a su partido después de la carnicería. También inició con cursos sobre derecho legislativo, cómo armar un plan municipal de desarrollo, bajar recursos de la Federación y de fiscalización.

Todo esto porque ya no quieren que los gobiernos de Morena, al menos en Puebla, vuelvan a dar malos resultados. No solo eso, se dieron cuenta de que los anteriores gobiernos hicieron a un lado a las bases de su partido y a los consejeros estatales, por lo que ahora tiene la misión de darles peso político con los nuevos alcaldes.

Sin embargo, las disputas siguen. Por ejemplo, Eric Cotoñeto sigue intentando ser el próximo dirigente estatal de Morena, y me cuentan que anda en el interior del estado en reuniones para lograr su cometido.

El grupo de Claudia Rivera también está en la puja por colocar a un perfil en la presidencia y hasta Nacho Mier está buscando hacer lo propio. De entrada, la primera posición que deberán pelear es la Secretaría General, pues el Comité Ejecutivo Nacional debe nombrar a un delegado especial con funciones de secretario.

Entonces, bajo todos estos antecedentes, dudo mucho que en algún momento haya condiciones en Morena para nombrar dirigente

BUAP