Puebla, 19 de octubre del 2021

¿Dónde quedaron, los rostros, nombres, de las mujeres nuevamente asesinadas el 8M?

Por Frida Guerrera / /
¿Dónde quedaron, los rostros, nombres, de las mujeres nuevamente asesinadas el 8M?
Fotos: Página Negra

frida largue

"Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá" — Joseph Goebbels

Desde el 14 de febrero de 2020, hemos recibido todo tipo de descalificaciones, desacreditaciones y amenazas de muerte. No, no me creo merecedora de esto, porque nadie dedica su vida a ayudar sin esperar nada más que justicia, sí, no espero nada, pero sí creo en la gratitud, en la lealtad, en no morder la mano que te tomó con fuerza para ser escuchada.

Nuestro trabajo lo han atacado desde hace 14 años; sin embargo, los mensajes más ofensivos que he recibido han sido a partir de 2017, en aquel momento un solo sujeto inició una campaña de desprestigio hacía nuestro trabajo, defendiendo a un presunto feminicida, señalado por las autoridades de ser el principal sospechoso del feminicidio cometido contra Victoria Pamela, el 2 de septiembre de 2017 en la Ciudad de México. Desde entonces, estoy adherida al Mecanismo de Protección Federal a Defensores y Periodistas.

Nuestro trabajo, primero, en la documentación de los casos registrados por la prensa en todo el país, inició en febrero de 2016. En abril del mismo año no me parecía suficiente sólo "contar" casos y documentarlos. Por lo que empecé a buscar a una familia, la primer Voz de la Ausencia, Blanca Estrada, madre de Dianita de 11 años, asesinada en Monclova, Coahuila, el 21 de abril de 2016.

Desde entonces, nuestro principal objetivo es acompañar a las Voces de la Ausencia, más de cien familias de mujeres y niñas víctimas de desaparición y feminicidio son a quienes ahora acompañamos. Ese 14 de febrero que inició todo esto, mi postura ante el presidente la he aclarado infinidad de veces en diversos medios de comunicación, no fue un ataque, fue una solicitud de atención desde la desesperación de estas familias que acompaño, abrazo y contengo todos los días.

Ese día coincidió que mujeres "feministas" llegaran a Palacio Nacional protestando por el feminicidio de una niña de siete años, Fátima, y el de Ingrid, asesinadas en la Ciudad de México.

En ese momento, al ver lo encarecido de mi solicitud para que el presidente tomara en cuenta los feminicidios y las violencias en contra de mujeres y niñas, con el objetivo de elevarlos a nivel nacional y ver las protestas fuera de Palacio desde diversos canales de youtuberos, me bautizaron como "Líder de las encapuchadas". Me han señalado por ser financiada por George Soros (que por cierto, no había escuchado de él, hasta ese día), por el gobierno de Arabia Saudita y un sinfín de invenciones que jamás han sido probadas ni lo serán porque son eso, difamaciones. Tan solo el pasado 9 de marzo me llamaron "Feminazi", pero además me incorporaron nuevamente a un grupo del PAN, al que sí calienta que lo hagan, porque los hemos denunciado como impunes, corruptos, desde años atrás.

En octubre de 2018, luego de ser postulada (ignoro por quién) a la Medalla Omecíhuatl, la cual era otorgada por el entonces Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) de la Ciudad de México, dicha medalla me fue retirada luego de que un "grupo" de familias se inconformará para que me la otorgarán. La titular de aquel entonces me contacto vía telefónica el mismo día que se llevaría a cabo la entrega, por agenda me encontraba en la Ciudad de Monterrey, invitada por la Universidad de Nuevo León. Mi madre era la que estaba en el recinto y era quien junto con algunas familias de Voces de la Ausencia recibiría dicho reconocimiento. Sin embargo, Teresa Incháustegui Romero me indicó que sería retirada hasta que le llevarán las "pruebas" y de ser ciertas jamás me la darían. (Hasta hoy, no he visto esas pruebas).

Molesta le hice saber que no me interesaba una medalla, que además desde FridaGuerrera no habíamos postulado para esa medalla. Estas familias sí, son algunas de las que nosotros acompañamos y que en su momento dimos voz a la mujer que les arrancaron, con autorización de cada una de las representantes de ellas. Sólo conozco a cinco de ellas, al resto no tuve el placer de conocer. Desde ese 2018, hemos mantenido silencio ante estos ataques, aun teniendo nosotros pruebas de que jamás las hemos utilizado, mucho menos lucrado con ellas, ni demás, al contrario les hemos dado lo poco o mucho que tenemos, además de que jamás las usaríamos para exhibirlas, porque la ética, el respeto y amor por ellas no nos permitiría hacerlo, a pesar de todo, las respetamos y entendemos su dolor.

La escalada de campañas de difamación han ido creciendo, tan es así que el 25 de noviembre de 2020, un grupo de "periodistas", todas mujeres, se unieron a estas familias para acusarme de lo mismo, sin que se pruebe que lo dicho sea realmente cierto, porque nuevamente, reitero, son mentiras. Debo hacerle saber que cada una de las historias vertidas en la *Columna Rota han sido y son autorizadas por las familias y/o algunas sobrevivientes de violencia de género sin buscar más nada que hacer visible la gravedad de lo que han pasado. Sin esas autorizaciones no podemos más que documentar, como a diario lo hacemos.

En aquel 2016, muy pocos medios les daban voz a las familias, las pocas Lydiette Carrión que empezó a dignificar a las familias víctimas indirectas de feminicidio del Estado de México, hasta 2014. En 2016, empezamos a hacerlo desde nuestro espacio, con la esperanza de cambiar un poco la conciencia de la sociedad acusatoria que regularmente culpa a las víctimas. El fin de nuestras historias es hacerles ver que de ellas, ninguna buscó ser asesinada, además de hacer justicia. Poca gente nos leía, a poca gente le importaba.

Las nuevas "feministas"

Tengo muchas amistades que son feministas de estos grupos de mujeres que apoyan a todas las mujeres, sin juzgar si piensan o no igual que ellas, sin condenar si lo queman todo o no, y las respeto por esa gran lucha que durante años han dado para lograr llegar al punto final que la mayoría tenemos: erradicar la violencia en contra de mujeres y niñas de este país.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha hablado cuando tocamos el tema en las mañaneras (y que hemos logrado que cada mes, el informe contra la violencia de género sea dado a conocer desde esa, sin duda, importante plataforma). El mandatario ha señalado a grupos opositores y conservadores que "usan" el feminismo para atacarlo, desde el particular punto de vista de quien teclea, no entendíamos por qué minimizaba de esa manera la lucha de decenas de madres, padres, hijas, hijos, familias completas por buscar justicia para sus mujeres.

Diversas marchas y protestas se han llevado a cabo sobre todo en la capital del país, que han terminado en pintas, quemas, hombres dirigiendo mujeres y demás eventos que han rivalizado a la sociedad, que por un lado apoya dichos eventos y por otro los ataca.

El pasado 6 de marzo, todos nos sorprendimos por la muralla que se instaló en Palacio Nacional; sin embargo, un día después, mujeres diversas escribieron los nombres de mil 254 mujeres y niñas asesinadas en México durante los últimos años, lo cual nos pareció una fuerte protesta, llena de dignidad y la cual aplaudimos. Al ver ese enorme mural de la impunidad, pensamos que la marcha del 8 de marzo no se atrevería a lastimar las flores, los rostros y nombres de cada mujer y niña que se encontraba plasmado en ese muro de la indignación.

Ese mensaje fue contundente, directo, digno. No había más nada qué hacer, tal vez llegar al Zócalo y nombrar a cada una de ellas para que nadie olvidará sus nombres y las dignificaran recordándolas en una sola voz que retumbará, que hiciera estremecer la conciencia no solo del presidente en turno, sino de todos aquellos que nada hicieron por parar esta vertiente de lágrimas, desolación en las que están sumergidas miles de familias.

Lamentablemente, los nombres de estas mujeres y niñas fueron una vez más mancillados, quedando en medio nuevamente de la polarización, de una guerra entre "feministas" y policías, y el mensaje digno resultó devastado en medio de una guerra sin combate, sin ningún fin más que descalificaciones de uno y otro lado.

Al ver las escenas en redes sociales, de inmediato mi pensamiento se fue a las familias que acompañamos, imaginé lo que sintieron al ver los rostros de sus mujeres quemados, pisoteados, sus nombres en medio de una lucha estéril que veía todo menos a ellas, a las víctimas. Una vez más, los medios se centraron en las iconografías de agresión en contra de civiles, periodistas y policías y las familias, las mismas víctimas una vez más acalladas, invisibles, sólo observando con dolor.

Ese día, nosotros acudimos a visitar a la familia de Rosario y Alejandro, una jovencita de 18 años que fue asesinada junto a Alejandro, su bebé de tres años, el 5 de marzo pasado. Ese mismo día, acudimos al llamado de una mujer que había escapado de su agresor, de Los Reyes La Paz nos trasladamos a Toluca, el 8 de marzo finalizó para nosotros el 9 alrededor de las 2:00 de la mañana. Al ver durante los trayectos esas escenas, me decía para mí ¿para qué hicieron eso? No era necesario, el mensaje fuerte, categórico, ya se había dado. ¿Para qué opacar el dolor de miles de familias? Porque los nombres escritos en ese muro sólo formaban parte de una lista de vidas arrancadas mínima. Mi respuesta la obtuve el pasado 13 de marzo, ese día entendí por qué el presidente habla de "conservadores", "fakeministas" y demás.

En aquel 2020, "Las brujas del Mar", con su vocera estrella, Arussi Unda, aparecieron en escena, de la "nada" empezaron a mover los hilos de un movimiento "feminista" que parecía dispuesto a abrir sus brazos a quienes innovarán a nosotros nos pareció importante que jóvenes mujeres tomaran la batuta de una lucha donde sus vidas se han visto cargadas de violencia. Oh, decepción, cuando se dio a conocer que los intereses de estas brujas no eran más que los de esa ala conservadora, estas brujas ligadas totalmente al PAN.

Ya este año, en ese 13 de marzo, encontré el tuit de la diputada Alessandra Rojo de la Vega, del Partido Verde Ecologista de México, integrante del Congreso de la Ciudad de México. En ese Twitter vi un video de la legisladora, el cual nombra "Por ti, por todas. Siempre juntas", grabado ese 8 de marzo, envuelta en halo de heroísmo, de "lucha".  Más tarde, indagando, encontré links de apoyo incondicional a Enrique Peña Nieto, entonces fui entendiendo, el presidente tenía razón.

Increpé a la servidora pública vía twitter, "Y por qué no marchaste así cuando @EPN permitió que fueran asesinadas tantas mujeres en #EdoMex, las violadas en #Atenco... Ey a quien tanto me JODE, estás son las oportunistas y si infiltraron una de las causas más legítimas de este país. Qué lástima. #Falsas". La legisladora contesto así, "Qué forma tan predecible de atacar, les cala tan hondo que diga la verdad sobre lo que hicieron el #8M2021. Antes tenía otra forma de actuar y ser, pero eso hoy no me define. A ustedes su tiranía, su violencia y represión sí, no me dan miedo y no me van a callar".

Y sí, el legítimo movimiento feminista fue infiltrado, me han hablado de otras mujeres, unas de ellas ahora iconos, pertenecientes a porros del PRI, que en otros momentos se infiltraron en marchas de estudiantes de la UNAM, pero de las cuales no puedo asegurar nada.

Le seré sincera, me enojé, lloré, me encabroné, porque FridaGuerrera ha merecido todos los ataques posibles por "chairos", "fifís", "feministas", por el mismo presidente, al dar la cara, como comunicadora y acompañante de las familias de Voces de la Ausencia. En lo que esto pasaba, aquellas verdaderas responsables de hacerlo con fines golpistas se fueron acomodando como larvas de piojos en un movimiento mil por ciento legítimo sólo para golpear políticamente al presidente, invisibilizando nuevamente el dolor que días, semanas, meses y años, nos ha costado a muchas para que las verdaderas voces sean escuchadas.

Es importante para nosotros resaltar que no acompañamos este tipo de marchas o protestas, aunque respetamos a quienes creen que esta es una forma de buscar justicia.

Nosotros creemos que haciendo investigaciones propias y acompañadas de las familias podemos presionar a las autoridades para que hagan su trabajo, hemos coadyuvado a ubicar un poco más de cien presuntos violadores, feminicidas y secuestradores, muchos de ellos ya sentenciados.

Hemos apoyado la búsqueda de mujeres y niñas para tratar, desde nuestro acompañamiento, encontrarlas vivas. Por fortuna, muchas de ellas han sido localizadas vivas, otras, por desgracia, asesinadas.

Respetamos a las mujeres genuinas, aquellas que llevan años encarando "presidentes" insensibles que nada hicieron, sólo acrecentaron la violencia contra las mujeres y niñas, es importante que estás luchas veraces se desmarquen de mujeres oportunistas que sólo están utilizando el dolor de decenas de familias políticamente y que para nosotros siempre fue importante dejar fuera a políticas que sólo las usaran como banderas para después dejar olvidadas a quienes después de darles su número personal dejan en visto.

Sí creo que la protesta es una medida viable para poner en la agenda política y pública un tema tan importante, pero no creo en aquellas que "queman", "violentan" y "atacan a mujeres" por ser diferentes. Creo en los gritos reales de "NiUnaMás" o "#NiUnaMenos", pero los que se han gritado desde años atrás, no sólo cuando se les han eliminado "privilegios" y que además, sí, todo indica, son orquestados por una oposición miserable, dejando de lado la esencia misma de la exigencia de justicia, verdad y reparación de miles y miles de familias que esperan, exigen, claman, mueren buscando justicia.

No tenemos la verdad absoluta en las manos y no somos tampoco la única voz o lucha con el objetivo claro de acompañar a las familias hay infinidad de personas valiosas, pero ¿dónde están para salir en defensa de ese verdadero objetivo? Sabemos que muchas y muchos buscan acallarnos, aniquilarnos, pero aun con todo lo que implica ser atacadas a diario en las Redes Sociales, ser vilipendiadas por cuanto ser (hombre, mujer o bot) así lo decide, amenazada de muerte todos los días, no dejaremos solas a quienes desde muchos años siguen creyendo en nosotros. Porque #SomosLasVocesDeLaAusencia.

Las familias de ellas son las que deberían encabezar la exigencia de justicia por sus mujeres, nosotros sólo somos el instrumento para hacer eco de ese grito.

Desde esta tribuna una vez más les hacemos saber, no soy FEMINISTA ni lo seré jamás. Porque las verdaderas feministas llevan años de estudio, de compromiso primeramente con ellas para poder enseñar amorosamente a otras el objetivo final de su lucha personal y social. ERRADICAR LA VIOLENCIA DE GÉNERO, y personalmente no tengo tiempo para estudiar teorías, cuando hay mucho por redactar y aprehender de la fuerza que aún en medio del infierno, estás familias tienen para seguir luchando.

Sabemos que cada una desde su trinchera estamos haciendo cambios reales, pero no aquellas que tienen dos años "luchando" y no porque no sea válido, lo sería si detrás de ellas no existieran seres llenos de intereses políticos, esas que teniendo la oportunidad de hacer algo antes, cuando sus ídolos pudieron cambiar las cosas, se quedaron calladas a lado de ellos, sin ver que alrededor las vidas arrancadas de mujeres y niñas crecían, y que en aquellos años hasta criticaban las entonces sí marchas pacíficas.

Desde FridaGuerrera aquí seguiremos, sorteando todo lo que se deba, abrazando a quienes nos ocupen, siempre ponderando su dignidad, amor y sufrimiento, observando como si un día los líderes de esas nuevas "feministas" regresan (no lo creemos), ellas se quedaran nuevamente instaladas en sus zonas de confort y calladas. Al tiempo.

Marzo, 2021

¡¡¡Vengan más ataques!!!

¿Eres madre, padre, hermana, hermano, hija, hijo, de una mujer víctima de feminicidio o desaparición? Búscanos, ayúdanos a visualizarlas y contar sus historias. Dale voz a la ausencia.

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