Puebla, 12 de mayo del 2021

La detención de Marín que Selene Ríos tanto anheló

Por Viridiana Lozano / /
La detención de Marín que Selene Ríos tanto anheló
Foto: Central

Guía para irreverentes

Yo conocí a Selene Ríos en febrero de 2009, cuando ya toda la furia por el caso del “Góber Precioso” había pasado. En ese tiempo era la reportera más aguerrida de Cambio, su carrera se había apuntalado desde 2005 precisamente por su implacable cobertura del caso Marín-Cacho.  

La “indomable y fuerte”, la llamó Lydia Cacho cuando lamentó su muerte el 5 de diciembre de 2016. Lo dijo porque Selene Ríos, con Cambio, fue la única reportera que dio cobertura en Puebla al caso, todos los demás medios eran alfiles de Marín, nadie más que ella lo cuestionaba.

En noviembre de 2007, cuando Marín fue exculpado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Selene lloró en las escaleras afuera de la Corte. Fue la decepción y la impotencia.

El periodista Álvaro Ramírez inició así su crónica de aquel fatídico día, con una fotografía de ella, en palabras.

“El triunfo de Marín llenó de frustración a una reportera poblana. En las escalinatas que llevan al Salón de Plenos de la SCJN se sentó un momento para intentar calmarse, pero una lágrima que le rodó por el rostro evidenció sus sentimientos “.

“Casi dos años después de que inició el caso, cuando el 16 de diciembre del 2005 Lydia Cacho fue aprehendida en Cancún, en un proceso 'irregular pero no grave' —según los propios ministros— acabó ayer y, con él, también se esfumó la adrenalina, las horas de esfuerzo y los cientos de notas y reportajes escritos con la pluma, el corazón, las convicciones y hasta las vísceras de esa informadora. 'La justicia no llegó… qué asquerosidad es esto', dijo como un último signo de ironía, citando al empresario textilero José Kamel Nacif Borge. Se acabó el caso Cacho”.

No hay descripción disponible.

Nadie alcanzó a adivinar que el caso no se había cerrado. Nadie pensó que 15 años después podría ser aprehendido.

La justicia empezó a llegar en abril de 2019, cuando por fin fue liberada la orden de aprehensión en contra del exgobernador de Puebla.

Pero hoy se ha materializado con la detención del “Góber Precioso”, en la casa de su hermana en Acapulco, Guerrero”. Selene Ríos — fundadora de CENTRAL— habría querido verlo caer.

Ya en redes empiezan a opinar que “¡Qué casualidad que ha sido detenido justo en pleno proceso electoral! Justo ahora que el gobierno es juzgado por su pésima planeación de las vacunas anti coronavirus”, la “caja china” que siempre queremos encontrar.

La detención de Mario Marín tiene todo el mérito, no importa ni el tiempo ni el espacio. No se trata solo de la tortura contra Lydia Cacho, sino de toda la red de políticos y poderosos alrededor de la pornografía infantil, esa es la que sigue.

La misma periodista lo ha dicho en el tuit en el que celebra la detención del exgobernador priista. Faltan Kamel Nacif y Adolfo Karam.

¡Vamos por todos!

IEE Puebla

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