Puebla, 04 de diciembre del 2021

San Pablo Xochimehuacan, un foco rojo desde 2018

Por Viridiana Lozano / /
San Pablo Xochimehuacan, un foco rojo desde 2018
Foto: Central

Guía para irreverentes

Fue precisamente el 17 de agosto de 2018 cuando, por primera vez, Seguridad Física de Pemex descubrió un túnel en San Pablo Xochimehuacan, este conectaba una toma clandestina desde la cual se extraía hidrocarburo para comercializarlo ilegalmente.  

Sucedió dos meses antes de que terminara el mandato de Luis Banck como alcalde de Puebla.

Desde entonces comenzó a destaparse una red de hachicoleros y hachigaseros que operaban en predios de esta Junta Auxiliar.

Solo tres meses después, el 26 de noviembre, el segundo incidente llegó, cuando hubo otra fuga de gas que Pemex justificó como un desgaste natural de las tuberías.

Esto ya con Claudia Rivera como alcaldesa de Puebla, la primera morenista en lograr este cargo.

Otra fuga sucedió en su administración el 17 de febrero del 2020, igual Protección Civil descartó una toma clandestina; aunque la alerta provocó una pequeña evacuación en la zona.

Esas dos veces, el olor a gas era “normal o natural” y, según la administración de la morenista, nada tenía que ver con la extracción clandestina de Gas LP.

Esto a pesar de que entre los colonos era un secreto a voces que en los predios baldíos que pasaban sobre los ductos se extraía Gas de forma ilegal, según los testimonios que hoy, después de la tragedia, pudieron recopilar los reporteros en la llamada Zona Cero.

El 26 de noviembre del año pasado otra señal fue ignorada por la administración municipal. Una fuga de gas alertó otra vez a los pobladores. Era una pipa que se estaba abasteciendo en una toma clandestina y que tenía una fuga en una válvula de desfogue.

Ese día el hallazgo más grande, al que se le pudo haber seguido la pista, fue encontrar un túnel de 20 metros de largo en uno de los predios. Un huachitunel.

La mañana de este 31 de octubre, todas las alertas se unieron en una sola cuando a la 1:35 de la madrugada se registró un fuerte olor a gas.

Las autoridades apenas tuvieron tiempo de desalojar a más de 2 mil pobladores y evitar así la mayor tragedia en la historia moderna de Puebla.

¿Por qué?

Porque 54 casas quedaron prácticamente destruidas con la explosión, pero en los registros, hasta ayer por la noche, solo había un muerto y 11 heridos como saldo.

Pudieron haber sido miles, si no fuera porque las autoridades lograron coordinarse para sacar a los vecinos. Los afectados hoy se siguen viendo en la desgracia, viviendo en albergues, sin casa, pero con la firme promesa de ayuda.

El gobierno de Miguel Barbosa ha intervenido y anunciado una exhaustiva investigación que tendrá grandes alcances, desde los propietarios del predio hasta los duelos de la pipa que se abastecía en el momento de la fuga.

Hoy en CENTRAL publicamos, además, que la gasera que se encuentra justo frente al predio, de Gas Provincia (Hidro Gas), ya tiene en su historial investigaciones por vender huachigas.

Precisamente, el año pasado fue cateada durante un operativo relacionado con el robo de combustible, el operativo estuvo a cargo de la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional.

Las actas constitutivas de la empresa, con sus múltiples razones sociales, no están disponibles, ya que los registros no son de Puebla, sus operaciones principales están en la capital del país y la zona metropolitana.

Este es uno de los hilos que jalará la investigación del gobierno.

¿Quiénes son y qué tanto están relacionados con la tragedia que pudio haber dejado cientos de personas sin vida?

Selene Rios

JV

BUAP