Puebla, 19 de octubre del 2021

Clau y Gonzalo, de la gloria al infierno

Por Viridiana Lozano / /
Claudia Rivera y Gonzalo Juárez
Claudia Rivera y Gonzalo Juárez Foto: Central

Guía para irreverentes

El 4 de octubre de 2018, el alcalde de Puebla, Luis Banck promovió y avaló la entrega de 84 bases sindicales a empleados de su administración.

La decisión fue aprobada por unanimidad y, como ahora, criticada en los medios de comunicación.

En ese tiempo, el líder sindical Gonzalo Juárez estaba de acuerdo con la entrega, porque él participó en las decisiones de qué trabajadores gozarían de este beneficio.

Los que en aquel 2018 estaban en contra eran los regidores electos de Morena, y hasta su candidata a la presidencia, Claudia Rivera, quien incluso se comprometió a revocarlas en cuanto llegara al poder.

Sin embargo, en 2019 Claudia Rivera comprendió que las bases sindicales se habían entregado de forma legal y echó para atrás la propuesta de revertirlas.

Ese día, un 16 de julio de 2019, Gonzalo Juárez se apersonó en Cabildo para abuchear a los regidores de Morena, Roberto Eli Esponda, Marta Ornelas y Edson Cortés, quienes insistían en echar para atrás las basificaciones.

Desde entonces todo fue “miel sobre hojuelas” en la relación entre Claudia Rivera Vivanco y Gonzalo Juárez, quien había operado a su favor en la elección.

El líder sindical hasta le organizó su fiesta de cumpleaños a la alcaldesa en un salón de fiestas en la 31 oriente ¡Cantaron juntos!

En diciembre, Claudia Rivera les hizo una posada y rifó decenas de electrodomésticos.

En la relación contractual, la actual administración permitió unas partidas discrecionales para el sindicato y dejaron la facultad de que, para mover a un sindicalizado, es decir, para cambiarlo de adscripción o mandarlo en comisión, tendría que ser de común acuerdo entre las partes.

Conservaron sus canonjías y jamás se entrometieron en la vida sindical.

Hoy, tres años después, este 11 de octubre el Cabildo aprobó 100 basificaciones. La administración de Claudia Rivera defiende que se hizo conforme a derecho.

Pero esta vez, no se dejaron amedrentar por Gonzalo Juárez y fue por eso que el líder armó tremendo zafarrancho en las puertas del Palacio Municipal.

Vandalizaron la oficina de Turismo, las puertas y hasta quemaron propaganda de la alcaldesa y la bandera de su administración.

A favor de las basificaciones ahora estuvieron todos los regidores de Morena, incluidos los que hace unos años se desvivían por tirarlas.

Así es Gonzalo Juárez (y otros) usan y después traicionan.

BUAP