Puebla, 18 de octubre del 2021

El sexoservicio en Puebla: ¿En la banqueta o a puerta cerrada?

Por Edmundo Velázquez / /
El sexoservicio en Puebla: ¿En la banqueta o a puerta cerrada?
Foto: Central

CUENTA HASTA DIEZ

¿Qué debe ocurrir con el trabajo sexual en el Centro Histórico de Puebla?

¿Cuál sería la medida correcta?

La administración de Eduardo Rivera Pérez heredará varios males del primer gobierno de izquierda en Puebla Capital.

La semana pasada en Página Negra entrevistamos a Enrique Guevara Montiel, el encargado para temas de la transición en cuanto a las carteras de Gobernación, Protección Civil y Seguridad Pública del equipo de Eduardo Rivera Pérez, el alcalde electo de Puebla.

De todos los temas que preocupan al alcalde electo y su equipo de trabajo, el del sexoservicio en la vía pública del Centro Histórico de Puebla es uno de los que más apremian. Claro, aunque el ambulantaje y el déficit de policías por cada ciudadano son apremiantes, el sexo servicio es un tema que ha crecido exponencialmente y que crece conforme pasan administraciones municipales.

Primero hay que entender que es un tema de distintas capas y las autoridades estatales, principalmente la Fiscalía General del Estado, las ha combatido a todas de manera general sin entender qué es lo que ocurre.

Hasta hace unos años, en el Centro Histórico funcionaban decenas de hoteles establecidos en casonas donde aquellas mujeres dedicadas al sexoservicio llegaban al acuerdo con sus clientes. Todo ocurría detrás de las puertas de estos sitios y no en las banquetas.

Después comenzaron las cacerías de los operadores de estos lugares. Y la Fiscalía aplicaba la de primero detenemos y luego averiguamos. Detenían hasta a las señoras dedicadas a la limpieza de estos sitios, a las encargadas y además las presentaban como tratantes de personas. Por si fuera poco, a las trabajadoras sexuales las “rescataban”, pero en verdad las retenían, los ministeriales usualmente se propasaban con ellas y a veces las aseguraban. Muchas de ellas estaban de vuelta en las calles a los pocos días. Jamás existió un verdadero rescate.

¿Qué ocurrió? Que, con la clausura de estos sitios, sobre todo en las administraciones panistas de Tony Gali y Luis Banck, las mujeres dedicadas al trabajo sexual salieron a las banquetas. Ya hora quedaron a merced de los líderes del ambulantaje y otras madrotas que les exigen cuotas que apenas y pueden pagar. También el sexo servicio en las calles dio paso libre a que algunos tratantes, provenientes de Tlaxcala, incrusten a las jóvenes que explotan  a cambio de un acuerdo con madrotas y ambulantes. Algo que no ocurría en los espacios de los hoteles ya que en ese sitio siempre se exigió la credencial de elector o alguna identificación oficial. Así también se evitaba que llegaran menores de edad. Incluso algunos de estos espacios tenían línea directa con algunos funcionarios de Fiscalía del área de Derechos Humanos para alertar de menores de edad.

Pero esta coordinación dejó de ocurrir con el cierre de los espacios. Y es cada vez más obvia la llegada de menores de edad en parques y calles del Centro Histórico.

Guevara adelantó que es probable que retomen la medida de los hoteles.

Algunos grupos de trabajadoras sexuales han salido a decir que necesitan una zona de tolerancia.

Seamos honestos, eso no va a pasar en una administración panista.

¿Será entonces la medida de control el retomar los espacios como casonas y hoteles para controlar al sexoservicio y erradicar la trata de personas?

Ardua tarea tiene Eduardo Rivera.

***

¿Qué es el Estado Mayor y por qué organiza retenes?

Ya van varios reportes que llegan a Página Negra sobre camionetas Jeep de distintos colores, camionetas blancas de doble cabina y automóviles Jetta, todos sin logotipos, que son utilizados para aseguramientos y detenciones.

En redes sociales circulan videos de los aseguramientos en donde grupos de hombres armados ni se identifican y hasta atacan a familiares de personas que son aseguradas, y de las que después se desconoce su paradero.

Estos personajes también han sido visto con los patrullas oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública con los números 1318, 1378 y 1633.

Este grupo además ha comenzado a realizar retenes en algunos puntos de Periférico Ecológico y también en la zona del penal de San Miguel, en Puebla. Y recientemente tuvieron un altercado con otros policías estatales ya que no se quisieron identificar.

Los hombres dijeron pertenecer al “Estado Mayor”. Pero hasta el momento se desconoce si es un grupo que labora a escondidas y sin conocimiento del gobernador Miguel Barbosa. Hay quien dice que realmente están a las órdenes del secretario Rogelio López Maya y el director general de la policía Estatal, Omar Álvarez Arronte.

¿Por qué ni sus compañeros Policías Estatales saben de la existencia de este grupo? ¿A quién le sirve? ¿Para qué sirve? ¿Por qué opera sin que sepa el gobernador de su existencia?

Ojalá López Maya y Álvarez Arronte se pongan de acuerdo y definan qué es este grupo y con qué se come. Porque solamente han servido para sumarle banderas rojas a Puebla.

BUAP