Puebla, 16 de abril del 2024

Liderazgo negativo, el estilo del jefe “yo-yo”

Por Cesar Rios Hernández / /
Liderazgo negativo, el estilo del jefe “yo-yo”
Foto: Central

inte ElefanteBlanco

Una de las necesidades básicas del ser humano, es la de Reconocimiento, que implica recibir un estímulo de confianza, estima, reputación o metas financieras. Se supone, que la mayoría de las personas que tienen gente a su cargo en alguna organización (privada o de gobierno), entienden esta necesidad, ¡aparte de tomar mucho café por supuesto!

Pero la realidad contrasta muchísimo con la teoría, pues el “estilo” de liderazgo que se aplica en muchas empresas, esta mas enfocado en presionar y amenazar a los subordinados, antes que fomentar algún tipo de reconocimiento. Claro, aún permanecen algunos estímulos “de cajón”, como los reconocimientos por buena asistencia y por antigüedad. Pero para las personas que laboran en una empresa, estos estímulos son los básicos (si es que la empresa los tiene, pues no es obligatorio otorgarlos), si usted es dueño de una empresa o un alto directivo… y se entera de que sus empleados exigen algo mas que esto, puede tacharlos de ingratos y caprichosos. ¡Suficiente motivación es que tengan trabajo! diría un capataz del siglo XIX.

Si los altos directivos pusieran un poco más de atención en los detalles, se darían cuenta de que, muchas de las pérdidas de eficacia y eficiencia en la empresa, radican en la motivación de su personal, y se escandalizarían de saber, cuanta gente ya no aporta ideas o solo da el esfuerzo mínimo, debido a que sus jefes inmediatos solo se enfocan en “robar” sus propuestas y atribuírselas como si fueran de ellos mismos, y claro, sin ningún tipo de reconocimiento (ni siquiera un “gracias”), aunado a esto, este tipo de jefes padecen el mal del “yo-yo” (seguramente existe un término más correcto, pero para fines de una explicación organizacional irónica, lo dejamos así) : YO lo hice, YO lo planee, YO lo ejecute, YO lo resolví, solo YO puedo hacerlo, y casi nos dicen “sin mí, esta empresa estaría en ruinas”, así de “humilde” es la actitud de varios hombres y mujeres que trabajan con personal a su cargo. En la industria de la manufactura (de cualquier sector industrial), existe una metodología para resolver problemas de proceso, llamada las “Ocho (8) Disciplinas”, en donde precisamente la ultima disciplina es la de El Reconocimiento, pero en la mayoría de los casos, esa “disciplina” no es importante, se resolvió el problema y eso es lo único que cuenta; cualquier parecido con su trabajo, tal vez no sea una coincidencia.

En varias ocasiones, la “sed” de este tipo de jefes, por llevarse el aplauso, la felicitación, el diploma, el bono, la promoción, la “palmadita”, etc. ha sido tan excesiva, que se convierte en obsesión, de tal forma que nos le importa perder a un buen colaborador, con tal de mantener la aprobación de los altos directivos. Cuando se trabaja en este tipo de ambiente de trabajo, la política o eslogan de “trabajo en equipo”, se convierte en un verdadero adorno organizacional. Bajo esta condición, no solo baja la eficiencia y productividad de la empresa, sino también la moral del personal, poniendo el riesgo la función principal de la organización. Por eso, no es de extrañar, que mucha gente empieza a fantasear, de lo maravilloso que seria trabajar en otra empresa, ya no sienten estrés y se han vuelto cínicos. ¿Quiere usted “señor patrón” que su personal este así?

El mal del jefe “yo-yo”, no es exclusivo del sector privado, esto también se da en las dependencias del gobierno (en todos los niveles), nunca falta el funcionario de gobierno, el alcalde, senador o gobernador que se atribuye todo el éxito de algún proyecto, aunque habría que clarificarle a la clase política, que cumplir cabalmente con su responsabilidad, no es ningún logro.  Se convierte en algo especial, cuando alguno ellos junto con el personal a su cargo, hayan excedido sus funciones o terminen una obra en tiempo récord y dentro del presupuesto. Un político no debería “lucirse”, al aseverar que pavimento una calle o arreglo un problema de drenaje, como dijo un analista hace varios meses, “es como agradecer al cajero automático por haber entregado el dinero que se le pidió”.

El Diálogo de hoy:   - dentro de la empresa / al terminar el turno de trabajo –

Gerente- Pase Mónica, sé que ya está por salir hacia su escuela, pero tengo un proyecto especial que pedirle.

Mónica – dígame, en que puedo ayudar.

Gerente – mañana tenemos una visita sorpresa del corporativo, quiero pedirle estos diagramas de proceso, urgentes.

Mónica – está bien señor, me quedare en la empresa hasta terminarlos, entiendo que es muy importante

Al siguiente dia

Mónica – aquí tiene señor la impresión de los diagramas y ya le envié una copia a su correo electrónico.

Gerente – muchas gracias, Mónica, quedo excelente. Además del tiempo extra, puede usted tomarse un dia completo con goce de sueldo, pues por hacer este proyecto, la hice perder un dia de escuela. Y quiero compensarla.

El jefe de Mónica – ¡muy bien jovencita!, que gran reconocimiento recibió… en un futuro, si usted llega a tener gente a su cargo, no olvide hacer lo mismo. Cosechamos lo que sembramos. Lástima que los lideres naturales sean tan pocos, la mayoría son solo unos monos con yo-yo.