Puebla, 28 de febrero del 2024

Negocios sobre ruedas – testimonio del auto robado

Por Cesar Rios Hernández / /
Negocios sobre ruedas – testimonio del auto robado
Fotos: Central

inte ElefanteBlanco

Me acuerdo cuando mis creadores me "despertaron" (en julio de 2011), varias personas alrededor de mí hacían varias inspecciones con una gran sonrisa de satisfacción y me colocaban dos identificaciones especiales, los humanos decían entre sí "que ese número sería para toda la vida". Así que a partir de ahí, me trasladaron a un hermoso lugar junto con otros autos, esperando a un humano que, sabíamos, sería nuestro dueño. Después de algunos meses llegó una persona y se quedó asombrado por mi motor e imagen, pagó el precio y salí feliz de ese lugar, aunque a los pocos días otro humano le decía que había pagado mucho por mí y que al salir de la agencia ya había perdido 27% de mi valor. Aun así, mi nuevo dueño me manejó feliz por unos meses, pero en una ocasión, mientras esperaba en un semáforo, se acercó una persona con un objeto extraño en su mano y con violencia lo sustrajo de mí, para después conducirme a muy alta velocidad por las calles –llegando casi a mis límites de velocidad–, hasta llegar a un lugar oscuro donde estaban otros autos "asustados" sin saber que sería de ellos. El que me robó recibió un dinero y se fue contento diciendo que iría por más. En ese lugar, el nuevo "amo" sonreía malévolamente (se jactaba diciendo que sólo pago el 15% del valor de cada uno de nosotros y ganaría el triple) y pedía a otros que nos cambiaran las identificaciones y nos llevaran a otra ciudad.

Dos meses después, un joven humano me compró, estaba feliz porque mi desempeño era muy bueno y que el precio que había pagado fue una gran oferta, presumía de que sólo había pagado el 50% de mi valor original y que todo fue "legal". Permanecí con el nuevo dueño por dos años aproximadamente, pero un día, después de manejar en forma rara y casi chocándome, el joven humano entró a un lugar para ¡seguir "alegre"!, decía él, pero me dejó con las llaves puestas y sin cerrar. A las pocas horas, una mujer que nunca dejaba de sonreír se percató de eso y sin titubear se subió en mí y manejó con calma por la ciudad, disfrutando mi desempeño, ella estaba muy feliz… me pintó de otro color y cambio un poco el interior, pero era muy descuidada para manejar y poco a poco me fue maltratando, hasta que tres años después (ya sin moverme), no tenía dinero para repararme. Me vendió a un humano de grande edad, que después de haberme reparado un poco, estuve con él cerca de 10 meses, pero un día lo detuvo la policía por una falta menor, y mi nuevo amo no tenía licencia de conducir y no pudo comprobar ser el dueño. Así que me llevaron a un lugar llamado "corralón", donde me quede varios meses, expuesto a que otros humanos me quitaran muchas de mis partes, dejándome solo con la mitad de mi estructura original. Fue entonces cuando los responsables del lugar me "subastaron" junto con otros que estábamos en la misma condición. Mi nuevo amo era un hombre que se jactaba de tener muchos recursos y decía a sus amigos que yo era muy especial, pues era igual a otro auto muy famoso de un extraño lugar llamado "Hollywood". Así que me renovó por completo y con algunos arreglos para ser igual a aquel otro auto. A pesar de no ser igual que al principio, me sentí valorado y cuidado (por tres años más), sin embargo, mi amo estaba pasando por una gran crisis y me intercambió por una deuda que él tenía y me entregó perdiendo el 80% de lo invertido en mí, "decía el". Ahora pasaba a las manos de una mujer que presumía ser esposa de un hombre muy importante en el gobierno, como tenía acceso a mucha información de la policía, comprobó que mis números no eran los originales, pero no le importó. Dos años después, por una imprudencia, me chocó y quede inservible (ella quedó maltratada también, pero no murió). Así que me llevaron a un lugar al que le llamaban "deshuesadero" o "yonque", ya nadie quería comprarme o repararme, hasta que poco a poco me fueron desarmando para quedar a lo mínimo. Lo último que quedaba de mí era el motor y el hombre que se llevó "mi corazón" dijo, "tu motor" ahora será mi insignia en mi nuevo auto robado, serás parte de mis nuevos negocios ¡2021 ha sido mi mejor época! (Referencia: El robo de autos registra un 'marcado' descenso en 2020, pero es coyuntural: AMIS – El Financiero)

El Diálogo de hoy: ― Fragmento de la película "El Patrullero 777", exhibida en 1978 – Discurso de Cantinflas ―

"Mucho se ha dicho que se hará justicia caiga quien caiga, y resulta que caen los que no debieran caer, mientras aquellos, aquellos a quien les cae de todo, esos nunca caen.

"Vivimos en un mundo de desorden y de violencia. Un mundo donde nadie respeta las instituciones, ni las instituciones respetan a nadie. Un mundo de injusticias donde se abusa de la autoridad que da el poder.

"Nosotros, la Policía, debemos de representar el orden y la seguridad, y no convertirnos en una amenaza uniformada".

"El Patrullero 777", Mensaje de un Buen Policía – YouTube