Alfonso Esparza Ortiz dejará 2 mil 400 millones de pesos en bancos para que la rectora electa de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Lilia Cedillo Ramírez pueda cumplir los compromisos de la máxima casa de estudios en los meses que restan de 2021 y generar actividades importantes.
Así lo manifestó el propio rector en entrevista para Tribuna Comunicación, donde aseguró que concluirá su gestión con finanzas sanas y cero deudas, pues la institución debía millones de pesos cuando asumió el cargo y debido a diversas gestiones, se pudo derogar el saldo.
Dejamos 2 mil 400 millones de pesos, una disponibilidad para que se puedan sortear los compromisos que vienen de aquí a fin de año y se pueda generar actividad importante para la nueva rectoría”.
Para el fondo de pensiones, se dejan 3 mil 555 millones de pesos, cuando Esparza lo recibió con sólo 900 millones de pesos.
Destacó que el aumento en el fondo demuestra que su gestión tuvo un manejo escrupuloso de los recursos, avalados por más de 37 auditorías, las cuales salieron con resultados positivos.
Actualmente, la BUAP no tiene pendientes a resolver con la Auditoría Superior del Estado de Puebla (ASEP).
Treinta y siete auditorías que tuvimos durante toda esta gestión y siempre tuvimos buenos resultados, actualmente no tenemos ningún pendiente con la Auditoría Superior del Estado, nos han permitido generar este entorno de transparencia y manejo adecuado de las finanzas”.
Es preciso recordar que en 2020, la ASEP informó que denunció ante la Fiscalía General del Estado (FGE) a Alfonso Esparza Ortiz por la presunta comisión de delitos cometidos en su administración al frente de la máxima casa de estudios como operaciones simuladas, abuso de autoridad y tráfico de influencias.
En otros temas, Esparza destacó que tuvo diversos avances en la certeza laboral con un aumento importante de plazas, ya que se generaron 549 plazas de nueva creación con procesos transparentes y exámenes de oposición.
Y se deja la universidad con mayores beneficios respecto a la movilidad, pues hay más rutas del sistema de transporte universitario y 2 mil 500 bicicletas que no se estrenaron, debido a la suspensión de clases presenciales.