Además es un gran aliado para el cuidado nocturno, el aceite de coco contiene ácido grasos nutritivos que protegen la epidermis; ejemplo, ácido linoleico (vitamina F) que ayuda a la piel a retener la humedad y el ácido láurico, que tiene propiedades antibacterianas.
¿Cómo preparar aceite de coco en casa?
Ingredientes
3 a 4 cocos
Licuadora
Olla de acero inoxidable
Preparación
Perfora lo cocos y extrae el agua de éstos. El líquido colócalo en un recipiente.
Luego abre los cocos por la mitad y saca la pulpa de ellos y ralla. Envuelvela en una tela fina y exprime, trata de sacar la mayor leche posible y colócala en un recipiente.
Una vez que tengas ambos líquidos, mézclalos muy bien. Coloca en un cazo y hierve a fuego lento. ¡No dejes de mover!
Poco a poco la leche de coco y el aceite comenzarán a separarse. Una vez que esté dividido, cuela coloca la leche de un lado y el aceite en otro recipiente.
Para solidificar el aceite de coco solo tienes que dejarlo, por 3 a 4 horas, en el refrigerador. Si no vas a usar el aceite de inmediato coloca unas gotas de vitamina E para que se conserve en perfectamente condiciones en poco tiempo.
Otros beneficios del aceite de coco son: reduce la inflamación y aumenta la producción de colágeno, además disminuye la apariencia de las manchas oscuras de la piel.
¡Inténtalo en casa y disfruta de los beneficios!