Tragedias
Hospital Betania suma denuncias por negar servicio a subrogados
El propio gobernador Miguel Barbosa declaró que ya cuentan con antecedentes por problemas suscitados en este hospital particular
Por Magarely Hernández / @magarelyhl
La saturación de pacientes en hospitales públicos que provocó la subrogación del servicio a hospitales privados no le cayó nada bien al Hospital Betania y es que durante los últimos meses se ha visto envuelto en una serie de acusaciones por negar el servicio y brindar una pésima atención.
Incluso, el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa ordenó una investigación debido a que en este hospital le fue negada la atención a una mujer que estaba a punto de dar a luz con el pretexto de que dio positivo a una prueba rápida de covid-19.
Ahora, Gabriela, una mujer que acudió a dicho hospital debido a una urgencia, denunció que el médico de turno ordenó que se le suministrara cierto medicamento sin, siquiera, hacerle una revisión. No obstante, pagó por una “consulta” 823 pesos y 266 pesos por estar en una “sala tipo A”.
A continuación, PÁGINA NEGRA te presenta a detalle los casos denunciados en este hospital privado.
Muere recién nacido en La Margarita; a la madre le negaron la atención en el Betania
El pasado 21 de agosto, Gloria, una derechohabiente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) llegó al Hospital Betania tras presentar trabajo de parto. Al ingresar, le aplicaron una prueba rápida de covid-19, la cual arrojó positivo y, por esta razón, ya no la quisieron atender.
Durante la pandemia, el IMSS firmó un convenio con hospitales privados para que pudieran atender a embarazadas cuando los hospitales públicos estuvieran saturados. Antes de presentarse al Hospital Betania, Gloria se comunicó por teléfono y le dijeron que sí podían recibirla.
Sin embargo, ya en el lugar, le negaron el servicio así que la madre se tuvo que trasladar por sus propios medios al Hospital de La Margarita. Gloria llegó con la prueba rápida que le aplicaron en el hospital privado y fue enviada a un área covid-19; sin embargo, tardaron en atenderla y su bebé nació con hipoxia neonatal por lo que tuvo que ser intubado y trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.
Posteriormente, a Gloria le aplicaron una segunda prueba —no rápida— en el IMSS y resultó negativa.
Miguel Barbosa ordenó una investigación contra el IMSS por presunta negligencia médica a la hora de atender el parto pero también contra el Hospital Betania y dijo que dicho nosocomio tenía que acreditar la prueba rápida pues, por esta razón, se le negó el servicio.
VER: Hospital de La Margarita envuelto en otra negligencia médica durante un parto: ahora el bebé Dante está a punto de morir
Se niegan a entregar cuerpo por falta de pago
El 5 de noviembre pasado, Miguel Barbosa reveló que una menor falleció en el Hospital Betania por razones que no fueron precisadas; sin embargo, se negaban a entregar el cuerpo por falta de pago.
Fue necesario que personal de la Secretaría de Salud y policías acudieron al hospital para extraer el cadáver de la niña.
“Este gobierno, con Betania, ya tiene sus antecedentes”.
Cobran por consulta y “derecho de piso”
El caso más reciente fue denunciado a PÁGINA NEGRA. Gabriela, de 37 años de edad, acudió el pasado 7 de diciembre de urgencias al hospital después de sentir que se ahogaba.
La paciente explicó a este medio de comunicación que ya había tenido una mala experiencia en este hospital pues ahí dio a luz y “me hicieron lo que quisieron”. Sin embargo, ella comenzó a sentirse mal durante la noche y antes de llegar ahí, acudió a otros dos hospitales, donde no había médico.
Al llegar, fue atendida por el médico Kevin Carro Mondragón, el cual no portaba cubrebocas y le dio un diagnóstico sin hacerle alguna revisión.
“Solo me preguntó qué tenía. Le dije que yo sentía que estaba broncoaspirando, que tenía algo entre la nariz y la garganta y me dijo que era reflujo”.
Incluso, la enfermera que le suministró el medicamento solo le tomó la presión; no la pesó ni la midió y escribió los datos aproximados.
A la hora de pagar, Gabriela entregó 823 pesos por una consulta que nunca existió y 266 pesos por el concepto “derecho de la sala tipo A”.
Sin embargo, la molestia de la paciente radica, principalmente, en que el médico escribió el diagnóstico sin hacer una valoración. Supuestamente, el reflujo no era un tema grave y, cuando Gabriela fue con un gastroenterólogo, le dijeron que su problema era severo y tenía que tratarlo.
Además, cuando Gabriela llegó al hospital lo primero que le preguntaron fue si acudía por subrogación de servicio o por parte de algún seguro contratado: “ninguna, es una urgencia”, contestó.
“No me opongo a pagar, sí pagué pero lo que me molesta es que me den un diagnóstico cuando jamás me revisaron”.