El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer el envío de agentes federales que se unirán a la Guardia Nacional en Kenosha (Wisconsin) para sofocar los disturbios raciales que la noche del martes saldaron con dos muertos y un herido, hechos por los que fue detenido un joven de 17 años.
El gobernador de Wisconsin, Tom Evers, aceptó el despliegue de los agentes federales, indicó Trump en un tuit; en el que aseguró que no tolerará “saqueos, incendios intencionados, la violencia y la ilegalidad en las calles de Estados Unidos”.
Paralelamente, las autoridades del Condado Lake, en el vecino estado de Illinois, anunciaron la detención de un joven identificado por los medios como Kyle Rittenhouse, acusado de las dos muertes y las heridas causadas a otra persona en un enfrentamiento con manifestantes en Kenosha.
Videos grabados por testigos durante los hechos muestran al joven blanco armado con un fusil disparando contra manifestantes y aparentemente golpeando a dos que intentaron detenerlo.
Luego, el hombre camina libremente por la calle, con el arma en el pecho, mientras los manifestantes se dispersan.
El diario Milwaukee Journal Sentinel indicó que Rittenhouse se enfrenta a cargos de homicidio intencionado en primer grado.
El jefe de Policía del Condado Kenosha, David Beth, dijo habrá un toque de queda en la ciudad a partir de las 19:00 , hora local, y que después de esa hora ya no se permitirán las protestas pacíficas y se dispersará a los manifestantes.
Las protestas comenzaron en Kenosha el domingo, después de que un policía disparara siete veces en la espalda al afroamericano Jacob Blake. Su familia informó que podría quedar parapléjico.
El padre de la víctima, que se llama también Jacob Blake, lamentó que la Policía disparara “siete veces, siete veces, como que él no importaba. Pero mi hijo sí importa”.
Estos incidentes ocurren tres meses después de la muerte de George Floyd, un hombre negro, asfixiado por un policía blanco.
Por su parte, el candidato demócrata para las presidenciales, Joe Biden, indicó ayer que habló con la familia de Blake y les prometió “justicia”. El demócrata subió un tuit en el que señala: “Una vez más, un hombre negro –Jacob Blake– ha recibido disparos de la Policía.
