Según relataron familiares, Juan Antonio fue detenido el martes a las 6 de la tarde en el ejido San Rafael de Arriba y llevado a las instalaciones a rendir declaración. Una hermana de Juan fue al siguiente día a preguntar por él y su situación jurídica, y le dijeron que ya estaba muerto. “Se nos asustó mucho y se infartó”, les dijo un comandante.
Sin embargo no les entregaron el cuerpo hasta que el encargado de una funeraria en San Pedro, se comunicó con ellos para decirles que el cuerpo de Juan Antonio estaba con él.
El de la funeraria me habla que lo tiene. Reconocieron el cuerpo en la funeraria y no en el Semefo, ya estaba preparado, todo maquillado, por qué lo preparan sin haberlo visto nosotros”, reclamó una familiar en entrevista para Vanguardia.
Cuando lo descubrieron se dieron cuenta que tenía huellas de golpes en el cuerpo.
Las autoridades judiciales les han pedido que sepulten el cuerpo de inmediato a causa de la emergencia sanitaria por el Covid-19, y aunque accederán y lo sepultarán esta mañana en el ejido San Rafael de Arriba, los familiares buscan denunciar a los agentes ministeriales por presunto homicidio.
