Delincuencia

#Archivo Negro: Dos accidentes que asombraron a los poblanos en enero de 1970

- Foto: Especial

Una fuga de gas butano cobró la vida de tres personas mientras dormían; sus padres de forma milagrosa lograron sobrevivir. Además, un niño mató a su hermana cuando le explotó una bala que golpeaba con una piedra para averiguar lo que tenía adentro

Por Eloy Rodríguez Linares /@linares_eloy

/ Puebla,Puebla
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Los reporteros de nota roja tienen que informar sobre acontecimientos trágicos que en ocasiones pareciera que son  inverosímiles. Dos ejemplos de este tipo de sucesos son lo que ocurrieron en el mes de enero de 1970, en donde un niño y dos adolescentes perdieron la vida, mientras dormían, por envenenamiento de gas butano.

El otro acontecimiento sucedió cuando un niño encontró en la calle una bala y por la curiosidad de saber lo que tenía en su interior, golpeó en varias ocasiones el proyectil con una piedra, sin imaginar que iba a estallar y mataría a su hermana.

Mueren intoxicados

La madrugada del primero de enero de 1970, el niño Roberto N., y los adolescentes Josefina N.,y José Luis N., perdieron la vida por envenenamiento de gas butano. La señora Julia Martínez Peralta junto con su esposo, el transportista Joaquín Victoria Soriano, de forma asombrosa se salvaron.

De acuerdo al relato de José Luis González Gallo, reportero de El Sol de Puebla, el incidente ocurrió porque la casa del señor Joaquín Victoria no contaba con instalaciones de luz eléctrica, y para que su familia se alumbrara durante la noche, colocó de manera incorrecta una lámpara de capuchón en la válvula de un tanque de gas de 40 kilos.

El señor Joaquín Victoria, antes de ser trasladado al Hospital Civil, en calidad de detenido, declaró al reportero que entre las cuatro y cinco de la madrugada, su esposa despertó de súbito porque sintió que su cabeza le iba a estallar. Ante la angustia de perder la vida, de forma dramática se arrastró por el suelo para salir de la casa y solicitar auxilio, pero nadie la escuchó porque en el terreno donde vivían no tenían vecinos.

La señora Julia Martínez cuando tuvo un poco de fuerza para ponerse en pie, corrió a la casa de los papas de su esposo, que se ubicaba en la colonia San Jerónimo Caleras, y con el apoyo de sus suegros y otros familiares regresó a su domicilio, de inmediato entraron a su recamara para despertar a su marido que se encontraba inconsciente.

El reportero escribió que la señora Julia Martínez rompió en llanto cuando explicó que después de abrir todas las ventanas de la casa, entró al cuarto donde dormían su sobrina y sus dos hijos, y notó que ya habían muerto. El accidente ocurrió en un domicilio que se ubicaba en la colonia Francisco Villa.

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Homicidio por imprudencia

El 12 de enero de 1970, una niña de seis meses de edad perdió la vida cuando una bala se incrustó en su pecho. Los poblanos se desconcertaron al enterarse que el culpable del accidente fue su hermano mayor, quien cuidaba a la bebé mientras su mamá hacia las labores del hogar.

Andrés Herrera Ruiz, reportero de El Sol de Puebla, comunicó que el percance se originó cuando Carlos N., de 12 años, colocó en una mesa de madera un proyectil de arma de fuego que se encontró en la calle, y lo golpeó en varias ocasiones con una piedra para averiguar lo que tenía la bala en su interior.

Francisca Mendoza Flores, madre de los niños, de forma histérica, le explicó a Arturo Cabrera Guerrero, agente del Ministerio Público, que alrededor de las siete horas, mientras hacia los quehaceres domésticos, escuchó un tronido en  la recamara donde estaban sus tres hijos, y al entrar encontró a su hija tendida en el suelo de la habitación sobre un charco de sangre.

El niño Carlos N, trastornado por el acontecimiento, declaró al funcionario del Ministerio Público que había salido por agua para su casa, y al regresar se encontró una bala en el suelo; cuando llegó a su hogar, su mamá le pidió que cuidara a sus dos hermanos, y por la curiosidad de descubrir lo que tenía a dentro el proyectil, lo golpeó en varias ocasiones con una piedra, sin imaginar que estallaría y mataría a su hermana.

Carlos N fue detenido por el delito de homicidio por imprudencia; por ser menor de edad, las autoridades lo trasladaron al Instituto de Prevención de Menores. El accidente ocurrió en el domicilio que se ubicaba en la calle Santa María Bárbara número cinco del municipio de Cuautlancingo

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