Dos trabajadores de una cárcel de Oklahoma y su supervisor enfrentan cargos por delitos menores de crueldad.
De acuerdo a las investigaciones, los trabajadores obligaban a los reclusos a permanecer esposados varias horas y escuchando a un alto volumen la canción “Baby Shark” durante horas. Esta canción infantil se hizo muy popular en 2018 y trata de una familia de tiburones.
Los hechos ocurrieron durante los meses de noviembre y diciembre del 2019.
El supervisor fue acusado por estar al tanto de lo que ocurría y no castigar a los empleados por estas actitudes.
