A unas cuadras del Paseo Bravo, una balacera interrumpió la tranquilidad de los transeúntes. En el enfrentamiento, el exmilitar, Feliciano Flores Alatorre, de 64 años, perdió la vida. Los policías, que participaron en el tiroteo, acusaron al soldado de impedir el arresto de Jorge García Vivar, “El Abuelo”, líder de una banda de robacoches que operaba en la ciudad de Puebla.
El enfrentamiento ocurrió la noche del 14 de octubre de 1980, en la esquina de la 11 Sur y la 19 Poniente. De acuerdo a la versión de un testigo, los policías atacaron a un sujeto que viajaba solo en su vehículo.
Los agentes Francisco Sánchez González, Raúl Ballesteros Cid y Juan Manuel Alba Gallardo fueron consignados ante el juez Segundo de lo Penal, porque elementos del Ministerio Público evidenciaron que sus declaraciones se contradecían.
Versión oficial
Los uniformados explicaron que identificaron a “El Abuelo”, abordo de en un vehículo Volkswagen con placas AAC-957 del estado de Aguascalientes, cuando llegaron al cruce de la 11 Sur y la 19 Poniente, aseguraron que Feliciano Flores conducía el automóvil y que el delincuente era yerno del exmilitar.
De la patrulla descendieron los oficiales Juan Manuel Alba Gallardo y Francisco Sánchez González, pero el exmilitar salió de su vehículo y accionó su arma, calibre 32, en contra de los policías. Mientras los uniformados se defendían de la agresión, “El Abuelo” se dio a la fuga junto con un integrante de su banda.
En la balacera, el exmilitar recibió seis impactos de arma de fuego que le causaron la muerte. Al policía Francisco Sánchez González se le incrustó una bala en el tórax y lo trasladaron a una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
“La Melina”
Unos días antes del tiroteo, “El Abuelo” se escapó de un operativo que implementaron las autoridades en la colonia San Manuel. En aquella diligencia, los uniformados capturaron a Mario González, “La Melina”, y a Marta Patricia Orozco Tejeda, sujetos que formaban parte de la banda de robacoches. Los ladrones viajaban en un auto con reporte de hurto.
Ante agentes del Ministerio Público, “La Melina” negó la versión de los policías estatales que acusaba a Feliciano Flores de comprar los autos que los delincuentes robaban, y explicó que no conocía al exmilitar.
El delincuente declaró que “El Abuelo” tenía un taller en Tecamachalco, lugar en donde modificaban los autos que hurtaban para venderlos por lote a un sujeto con el nombre de Jaime Flores, personas que les pagaba entre 15 y 16 pesos por vehículo.
A quema ropa
Los agentes del Ministerio Público, al revisar el auto que conducía Flores Alatorre, descubrieron que la puerta del lado derecho tenía seguro, aspecto que echó abajo la declaración de los policías estatales, pues los agentes aseguraban que “El Abuelo” y uno de sus cómplices escaparon por aquel extremo del vehículo.
Los familiares de Flores Alatorre pidieron a las autoridades que no vincularan a su pariente con “El Abuelo”, porque no era su yerno. Además, declararon que el exmilitar trabajaba en una fábrica de motores en Panzacola, Tlaxcala.
Asimismo, los compañeros de trabajo exigieron a los agentes del Ministerio Público que aclaran las condiciones en que su amigo perdió la vida, porque algunos testigos aseguraban que el exmilitar recibió los impactos de arma de fuego a una corta distancia.
Con información de el periódico El Sol de Puebla.

