23 de Abril del 2024

La pirámide de las ollas

Por Betzabé Vancini / /

Tú, yo y el Ello...

Cada día son más los egresados de licenciatura que buscan en internet oportunidades para tener su primer empleo. Sin embargo, muchos de estos jóvenes que buscan trabajo caen en las redes de sistemas de venta en pirámide o “en red” donde forman parte de un engranaje que los recluta con engaños, con puestos y sueldos ficticios que, al final, se convierten en trabajos por comisión de ventas. Esto no estaría del todo mal si es que alguien desea dedicarse a esto; sin embargo, la mayoría de estas empresas ofrecen beneficios inalcanzables, puestos de trabajo fraudulentos e incluso, utilizan la coacción y la intimidación para cumplir sus objetivos de venta.

Las hay de todos tipos y giros: aceites aromáticos, productos de belleza, de limpieza ‘ecológicos’, suplementos alimenticios, productos de bienestar, entre muchas otras. Sin embargo, la de peores estándares de reclutamiento y condiciones laborales es sin duda la de las ollas. Esas ollas de acero quirúrgico que se venden en más de treinta mil pesos y cuya base de la pirámide son jóvenes egresados de todo tipo de universidades del país.

El anuncio de la vacante se hace en línea y la temática es variada: puesto de marketing, dirección de comunicación interna, gerente de recursos humanos, coordinador de eventos, supervisor de nutrición, etc., y es aquí donde jóvenes egresados de carreras como nutrición, psicología, comunicación, administración, entre muchas otras, envían su currículum esperando que haya respuesta para postularse para la vacante. Siempre la hay. Les citan para una entrevista donde les hablan del puesto en el que se desenvolverían, les dan un sueldo estimado -base más comisiones- y les dicen que tienen que estar una semana en capacitación. Los sueldos pueden ser variados, pero siempre son atractivos: once mil, dieciocho mil, a veces, hasta veinte mil pesos mensuales, son la oferta que acaba por cerrar el trato.

La realidad: un trabajo vendiendo ollas y haciendo llamadas todo el día para concertar citas en las que “un experto en nutrición” irá a hacer una demostración del producto al hogar de las personas. Siempre escondido detrás de “es una clase de cocina saludable,”, “les cocinarán la cena gratis” entre muchos otros eufemismos para no decir “te vamos a vender una batería carísima de ollas.” Después de sólo un par de semanas, la presión al interior aumenta: se les pide a los jóvenes un número determinado de citas a la semana, se les envía junto con “el asesor en nutrición” a la vivienda de cientos de personas que abren la puerta de su casa, pues en la mayoría de los casos, son vecinos, amigos o familiares de los jóvenes que se dedican a hacer las citas para las “demostraciones.”

A las pocas semanas, se les acaban los contactos de familiares y amigos, la empresa mete más presión y estos jóvenes se ven obligados a hacer cosas que les resultan vergonzosas: ir a colonias o comunidades donde la gente va al día con lo que gana y ofrecerles una batería de ollas que es prácticamente impagable para cualquiera. Cabe resaltar que estos jóvenes van en su auto, ponen su gasolina o pagan taxis para llegar a hacer su cita de ventas; venta que, de antemano, saben que no van a concretar.

Pero, ¿cuáles son las implicaciones que esto tiene en la estabilidad emocional de un/a joven que cae en estas redes? Es decir, ¿por qué estoy yo escribiendo de esto? Porque he visto los efectos a nivel seguridad, confianza y motivación de haber caído en un esquema como este y son devastadores. Caer en una empresa multinivel que muchas veces está situada en una casa, en la cochera de alguien, sin ninguna formalidad o en oficinas que se rentan por hora algunos días a la semana, hace que quienes se involucran en este tipo de empleos, pierdan la confianza en las vacantes o que incluso, teman que no se les paguen las comisiones por las ventas que sí hayan logrado hacer.

También se vulnera la confianza de haber pasado toda una serie de filtros -supuestamente- para lograr un empleo y, finalmente, darse cuenta de que es un fraude y que no tendrán el trabajo que les ofrecieron. Esto produce una enorme sensación de fracaso, pues se sienten timados, y dejan de sentirse seguros para pasar filtros reales de reclutamiento en empresas serias. Otra situación común es que, mientras estuvieron en este proceso fraudulento de contratación, capacitación y demás, perdieron otras oportunidades laborales reales. A esto hay que sumarle que seguramente, algunos de sus familiares y amigos compraron los productos y ahora están endeudados por un buen número de meses para pagarlos, lo cual hace que estos/as jóvenes sientan culpa por haber involucrado a su círculo cercano en un trabajo en el que no durarán más de tres meses, máximo.

Muchos de nosotros ya nos la sabemos: nos escribe o llama alguien que tiene mucho sin hacerlo y nos pregunta si tenemos tiempo para una demostración de cocina saludable o para tomar una clase de nutrición, a lo que sin pensar mucho respondemos “son las ollas, ¿verdad?” Esto es muestra de que cada vez el mercado está más y más saturado con este tipo de productos, de los cuales, ya todos conocemos sus estrategias de venta, sus planes de pago, y sus formas fraudulentas de llegar a los consumidores. Pues, el producto puede ser bueno, no voy a calificar eso, sin embargo, la forma del reclutamiento y venta se hacen completamente a base de mentiras y manipulaciones. Esta gente que forma las pirámides sabe perfectamente lo que su target de vendedores necesita oír: dinero rápido, horario flexible, buen puesto de trabajo, contratación inmediata. Y es por esto, que siguen siendo efectivos.

¿CÓMO EVITAR CAER EN UNA VACANTE FRAUDULENTA?

Es triste, pero hay que sospechar de todo. Especialmente, si la vacante parece demasiado buena para ser verdad. Seguramente no lo es. Sospecha de todo aquello que implique contratación inmediata o cuando los filtros hayan sido demasiado fáciles de pasar. Fíjate muy bien en la redacción de la vacante, normalmente anuncian sueldos de ensueño y no piden experiencia, cosa que ninguna empresa seria haría. Si decides ir a la entrevista, pon atención en el lugar en el que te citan, fíjate que sea un lugar bien establecido del que no pueden fugarse pasado mañana; observa también a tus interlocutores, si están demasiado interesados en que trabajes con ellos y que empieces cuanto antes, seguramente se trata de un fraude de estos. Finalmente, si para entrar tienes que hacer forzosamente semanas de prueba o de capacitación o bien, si en ningún momento te han dicho claramente a qué te vas a dedicar, o si la vacante y las funciones, parecen confusas, huye de ahí.

Aceites, cosméticos, suplementos, ollas, no importa, todos funcionan igual. No es la oportunidad laboral que buscas, así que, ten paciencia, busca empleos en tu área o al menos, en lugares que estén certificados, bien establecidos y que tu puesto y funciones sean claras, con sueldos realistas y sin prometer esta fantasía de las grandes comisiones, el coche, los viajes, el yate y la isla a tu nombre. Todos son lo mismo. Tu formación profesional y tu trabajo valen mucho como para insertar tu talento en un esquema de pirámide o de supuesta red, donde solamente ganan los de arriba. Claro, el panorama laboral en México no está fácil, pero créeme, estas empresas no tienen nada que ofrecerte más allá de explotarte y vulnerar tu confianza.

Como siempre, estaré atenta a todas tus preguntas y comentarios vía Twitter. Me encuentras como @betzalcoatl

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