25 de Junio del 2022

Claudia y Barbosa, el pleito por quién manda en la Seguridad Pública de Puebla Capital

Por Edmundo Velázquez / /

CUENTA HASTA DIEZ

He leído hasta el cansancio, sobre todo en Twitter, esa premisa de que desde hace mucho Claudia Rivera Vivanco dejó de gobernar Puebla.

Que la imposición de Carla Morales Aguilar como titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana en una modalidad de “delegada” era prácticamente un hecho.

La opinocracia ya había sentenciado que era un hecho la salida de Lourdes Rosales, me cuento entre ellos.

Pero ayer, vimos un acto que no esperábamos de Claudia Rivera...

No sé si es de desesperación, de agudeza, de agilidad política.

No lo sé.

En medio de la contingencia por el COVID-19, justo cuando al gobernador Barbosa no lo calentaba el sol,Claudia Rivera mandó un mensaje contundente desde el Cabildo.

La llegada de una delegada sería una imposición y no otra cosa más que una imposición del gobierno del estado.

Detrás del tiro que se echó la alcaldesa vino un espaldarazo desde la Federación.

Exacto, Claudia Rivera no se tiró al vacío en un acto de imprudencia, o de arrebato y con la venda en los ojos.

No. La presidenta municipal tuvo comunicación con la primer estructura de la seguridad publica nacional.

En el primer círculo de Alfonso Durazo, la noticia de que Ardelio Vargas Fosado se había convertido en el mandamás detrás del poder de la Seguridad Pública en el estado no fue bien visto.

Y que quisiera controlar, a través de Barbosa, la capital de Puebla tampoco lo fue.

Días atrás cuando ya venía la imposición de Carla Morales como delegada, la presidenta de Puebla tuvo un par de llamadas. Un acercamiento que vino como anillo al dedo.

Nadie de la estructura que cercana o que estuvo cerca de Genaro García Luna, procesado en Estados Unidos narcotráfico en la misma corte de Nueva York que el Joaquín “El Chapo” Guzmán, podía formar parte de un gobierno emanado de la 4T.

Ni en la Federación, ni en un Estado, ni en ninguna ciudad.

(De ahí el coscorrón, en vivo y desde la mañanera, del presidente Andrés Manuel López Obrador por la llegada sin aspavientos de Gilberto Higuera Bernal a la Fiscalía de Puebla ya que había pasado al menos dos años en el área jurídica del hoy apestado García Luna.)

Así que con la venia de la Federación, Claudia se echó el tirito.

Eso sí, quien avisa no traiciona.

La abrupta salida de Claudia Rivera de la sesión de Cabildo (¡del viernes 13!) en la que originalmente se iba a instalar a Carla Morales fue para solicitar una reunión de último minuto con Barbosa.

Ambos se reunieron, en efecto. Claudia intentó explicarle al gobernador Barbosa que la recomendación venía del primer círculo de Durazo.

Barbosa no admitió recomendación alguna. No escuchó y si antes había una no muy tersa amistad con Claudia, después de esto la liga se tensó aún más.

Anunció después que nombraba delegada a Carla Morales y que el nombramiento fue tomado “por causas de fuerza mayor” aunque no las explico.

El hecho es que ignoró el peso que el Cabildo debe de tener.

Y sí, el gobierno del estado no cometió ninguna ilegalidad.

Es su facultad según el artículo 105, fracción 8, de la Constitución de Puebla en efecto se señala que el gobernador puede nombrar un delegado que lo represente se haga cargo de las fuerzas pública.

¿Pero el nombramiento de Carla Morales es inconstitucional?

El artículo 115, en su primer párrafo de la Constitución General de la República se señala que entre el Cabildo y el Estado no habrá un autoridad intermedia, por lo que la figura del delegado puede ser legal pero no constitucional.

¿Veremos en puerta una acción constitucional de parte del Cabildo de Puebla para mantener a Lourdes Rosales?

Por lo pronto, Claudia metió en un brete al gobernador Barbosa.

Desde la Federación ha solicitado que haya un intermediario que juzgue sin ninguna filia o fobia el desempeño de la Secretaría de Seguridad Ciudadana con Lourdes Rosales al frente.

Y solicitó igual, que por la vía política el gobernador Barbosa analice la recomendación desde la Federación.

¿Tendrá que venir a resolver este pleito el propio Alfonso Durazo?

Barbosa no quita el dedo del renglón y en la última rueda de prensa incluso advirtió que hay mandos tolerados por Lourdes Rosales que están ligados al crimen organizado.

¿Cuál va a ser el fino punto medio con el que que terminará esta telenovela?

¿Terminará Durazo dando un manotazo?

Es urgente que la presidenta municipal de Puebla y el gobernador del Estado se pongan de acuerdo en una situación de extrema emergencia como la que ocurre en estos días.

Ya hay bastantes temas de los que hay que preocuparse como para ver quién gana esta guerra de vencidas.  

Puebla GOb

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