31 de Octubre del 2020
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La matanza de Tecamachalco: ¿un encontronazo entre el CJNG y “El Mamer"?

Por Edmundo Velázquez / /
La matanza de Tecamachalco: ¿un encontronazo entre el CJNG y “El Mamer"?
Foto: Central

CUENTA HASTA DIEZ

Adrián N., alias “El Adrián”, es un huachicolero conectado con la banda de “El Mamer”, uno de los principales operadores del robo de transporte de carga en la zona del Triángulo Rojo.

Al parecer, durante la matanza ocurrida la madrugada de ayer, domingo 11 de octubre, lo buscaban a él o a miembros de su banda. Pero erraron un poco. Un grupo de sicarios, al parecer relacionados a presuntos miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), coincidieron con amigos de parranda y hombres cercanos a “El Adrián” en el OXXO del barrio de San Juan, en Tecamachalco.

El resultado ya lo conocemos, seis ejecutados en el lugar.

Pero la mayoría de las víctimas no están relacionadas necesariamente a una banda delictiva. Uno era carpintero, dos eran lavacarros, uno más era empleado en la Central de Huixcolotla, otro más se dedicaba al campo, y uno más era empleado de Bachoco.

Del lugar parece que huyó más gente. Se quedó en el sitio un Ford Mustang de color rojo que previamente fue rociado por los rifles R15 y AK47 de los atacantes.

En el barrio de San Juan, en Tecamachalco, Adrián es bien conocido. Tiene aproximadamente 45 años y es hijo de “El Peluquín”, como conocen al dueño del bar “La Frontera”, localizado a la altura del kilómetro 0+200 de la carretera Tecamachalco-Tochtepec, a un kilómetro de donde ocurrió la matanza.

Adrián ayudaba en el bar desde joven. El sitio tiene más de 30 años de ser frecuentado por todo tipo de gente. No es un bar “nice”, así que lo más elegante que verán será camioneros que buscan alguna chica de la zona. Exacto, alcohol, trata de personas y drogas.

Justo al bar un nuevo negocio le llegó a Adrián. Hace menos de diez años. La oferta le sonó tentadora y empezó a entrarle al huachicol. El mismo lo iba a vender hasta Oaxaca.

Hasta que comenzó a escasear en 2017, así que se diversificó.

Desde entonces, “El Adrián” ya era el temor del Barrio de San Juan. La zona se convirtió en una bodega de autopartes de tráileres robados.

Y él mismo tenía aproximadamente a 25 sujetos que lo apoyan en distintas maneras en sus múltiples negocios ilícitos. Todos sus “trabajadores” vienen de los estados de Oaxaca y Veracruz, así como de pueblos vecinos de Tecamachalco.

“El Adrián” es un objetivo olvidado en la fuerte persecución contra el crimen organizado del actual gobierno, porque se le tiene muy bien ubicado desde hace años.

Es más, hace tres años, se le incendió una bodega clandestina de huachicol en el barrio de San Juan, pero jamás le han hecho nada. Nadie se mete con sus negocios. O por lo menos no del lado del gobierno, porque la célula del Cártel Jalisco Nueva Generación que opera en límites de Puebla y Veracruz, y pasa como Pedro por su casa en Palmar de Bravo, lo comenzó a buscar.

Tecamachalcho chico, infierno grande. Según los vecinos de la región, amigos de “El Adrián” y otros conocidos se encontraban tomando en el OXXO cuando coincidieron con esta célula del CJNG.

Hay dos versiones. La primer indica que iban directo por la gente de Adrián y él se encontraba en el OXXO. Así que dispararon contra el Mustang y luego contra las personas que bebían en la tienda de conveniencia.

La segunda nos dice que, sin deberla ni temerla, el grupo del Mamer, o sea, Adrián y su gente, coincidieron sin querer con la célula del CJNG y entre borrachos inició un pleito cuando hubo un piropo a una mujer que se encontraba en el lugar. Esto desencadenó la violencia y dejó varios muertos.

Lo curioso es que los ejecutados no necesariamente sean dedicados a algún tipo de mafia o grupo. O, si dudamos un poco, quizá tendrían algunos hobbies peligrosos en los que intervenía Adrián.

Lo cierto es que tras la matanza ha habido un gran silencio. No hay postura de la Fiscalía, de la Secretaría de Gobernación o de la Secretaría de Seguridad Pública. De la presidencia municipal, bueno, de la alcaldesa Marisol Cruz, ya no esperamos nada. Simplemente el manejo de todo su gobierno es decepcionante. Pero seguramente hoy tendremos alguna versión en la rueda de prensa del gobernador Miguel Barbosa.

Otra cosa, también muy cierta, fue que no cualquier tipo de grupo delictivo estuvo detrás de las ejecuciones.

Y a esto me refiero porque hoy se ordenaron fuertes filtros de seguridad y mecanismos en Tecamachalco y municipios vecinos.

Incluso helicópteros con funcionarios estatales y federales sobrevaloran la zona.

Si no fuera un grupo importante el perpetrador de la masacre, ¿por qué tanto movimiento?

Pareciera que Adrián escapó a tiempo y hay una limpia selectiva de grupos más fuertes contra pequeñas bandas locales.

El pez chico se come al pez grande.

El problema es que los vecinos de Tecamachalco (y de muchos municipios poblanos más) se quedan en medio de pleitos como este.