25 de Octubre del 2020
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El consumo de drogas en Puebla: la otra pandemia

Por Edmundo Velázquez / /
El consumo de drogas en Puebla: la otra pandemia
Foto: Central

CUENTA HASTA DIEZ

Pareciera que el narcomenudo se volvió aún más imparable en tiempos de pandemia.

La tendencia al alza en el consumo de drogas es similar al número de las detenciones de delincuentes que se encuentran bajo los influjos de estupefacientes al momento de cometer un delito.

Por lo menos en Puebla y zona metropolitana, siete de cada diez detenidos por robo a transeúnte, a transporte público, a negocio y a casa habitación usaban drogas, se encontraban intoxicados o tenían planteado intercambiar lo robado por narcóticos.

La pandemia no ayudó.

Según el Informe Mundial de Drogas 2020 de la Organización de las Naciones Unidas, el consumo global de estupefacientes aumentó, a pesar de las condiciones económicas y el desempleo generado por la pandemia de covid-19.

El último informe plantea que, con las restricciones fronterizas, los mercados de drogas se volvieron aún más competidos. Y las drogas menos puras.

Se armó un coctel explosivo: marginación, desempleo, escasez y encarecimiento.

El estudio de la ONU plantea que si bien los efectos totales de la pandemia en el uso de drogas, así como en los mercados internacionales, aún se desconoce al cien por ciento, en unos meses tendremos que preocuparnos por los resultados de este coctel.

“El aumento en el desempleo y la disminución de oportunidades causadas por la pandemia pueden afectar de manera desproporcionada a las personas en mayor situación de pobreza, volviéndolas más vulnerables al consumo de drogas, así como al tráfico y cultivo para ganar dinero”, señala el Informe de la ONU.

Y en efecto, en Puebla está ocurriendo y se está extendiendo a las regiones del estado. Por lo menos desde 2018 la presencia de mafias narcomenudistas opera a escala en casi todas las esquinas del estado.

Vamos con un solo caso como ejemplo.

El 22 de septiembre, en Xicotepec de Juárez, fue asesinado Alfredo T., un distribuidor de drogas que introdujo a su propio hijo en el mismo mundo del narcomenudeo.

A sus 41 años, Alfredo, alias “El Trejo”, era el principal vendedor de cristal en la zona de ese municipio.

¿Cuál era su mercado? Hasta antes de la pandemia Alfredo se especializó en escuelas, principalmente en secundarias y preparatorias de la región a través de su hijo de 18 años, quien, por cierto, es conocido como “El Trejito” y seguramente heredó el negocio.

Con la pandemia, “El Trejo” comenzó a extender su negocio con entregas a domicilio.

Y el negocio le prosperó tanto que generó envidias entre sus competidores.

El lugar donde lo encontró muerto su hijo era un fumadero, una piquera.

O bien, el lugar donde varios usuarios de drogas acuden para comprar los estupefacientes a cambios de cosas robadas.

Cosas que roban bajo el influjo de las drogas, digamos, para cerrar el círculo.

En ese sitio fue encontrado sin vida “El Trejo”, y señalaban a otros narcomenudistas locales como los interesados en el asesinato del principal comercializador de cristal en Xicotepec.

Así como pasa con Xicotepec pasa en todas las regiones. El consumo en el estado se ha disparado según los números en que se traducen las detenciones.

Pero carecemos de un censo real de consumidores de drogas en el estado.

Y también de una campaña que permita advertir de los riesgos en su consumo.

A nivel federal se produjeron spots y anuncios de concientización sobre el uso y abuso de las drogas, pero, su formato –que nos recuerda desde de una radionovela a un talk show de Laura Bozzo– simplemente no funciona.

Antes de impactar y concientizar, estigmatiza.

La estrategia está fallando desde nivel federal.

Y las drogas ya llegaron hasta los lugares más recónditos del estado.

La pandemia de covid-19 solamente está exhibiendo nuestros puntos más flacos como sociedad. Y está revelando otras pandemias. Como esta, la de las drogas.