Juan Alvarado Marín es de los pocos futbolistas que pueden presumir que burlaron a Pelé. En el año de 1971, México jugó un partido contra Brasil y el seleccionado mexicano le hizo un túnel al astro brasileño. De aquellos años de gloria, solo le queda una foto con el delantero de la verdeamárela.
El Club Puebla ha tenido entre sus filas a cientos de personajes talentosos que se han formado en su escuela, muchos de ellos han alcanzado grandes victorias y la fama. Este fue el caso de Juan Alvarado Marín, quien hizo campeón a Puebla en el torneo final del 83 de la Liga Mexicana.
En entrevista con RAYAS, este crack del fútbol le tiene mucho amor a la camiseta de La Franja, la cual portó orgullosamente por 12 años, hasta decidió retirarse para concentrarse en otro proyecto de vida.

Juan Alvarado es originario de Zamora, Michoacán. Tiene cientos de anécdotas que contar sobre su vida, como su debut con Pumas cuando tenía tan sólo 17 años, así como su participación en el Club Puebla, la lista de futbolistas estrella que se convirtieron en sus grandes amigos e incluso el túnel que le hizo al gran Pelé en un partido en Estados Unidos en el año de 1971.
Aunque desde joven tuvo la visión de querer ser parte de las grandes ligas, no siempre existió el apoyo necesario por parte de su familia, pero sí de la persona con quien trabajaba desde los 12 años.
Yo le decía a mi papá que quería jugar fútbol y él me decía que mejor me dedicara a estudiar, entonces decidí irme a escondidas a entrenar con los Pumas. Pero como los entrenamientos y las clases eran en la mañana, yo solito me cambié de turno en la escuela y solamente así pude continuar con el fútbol. Trabajé en una tienda de deportes y cuando cumplí 15 años, el dueño me decía que me fuera a jugar al Necaxa o algo así, yo pensé en irme a Pumas… dicen que la suerte se busca y a mí no me llevó nadie, yo solo hice todo lo necesario para entrar”, dijo el legendario jugador.
El inicio de su carrera con los Pumas de la UNAM
Su familia se mudó a la CDMX cuando tenía tan sólo 6 años y al cumplir 16 ya sabía cuál era su plan para comenzar a jugar en los clubs de fútbol mexicanos. Fueron 6 años de aprendizaje y mucho triunfo al formar parte de este gran equipo.
Cuando cumplí 16 años me fui a probar suerte con Pumas y me eligieron. En ese entonces yo comencé a entrenar con las fuerzas básicas como reserva especial y a los 17 años debuté en primera división contra Veracruz. En la Copa del Mundo de 1966 yo me quedé como titular de Pumas porque era muy joven. También jugamos en los Juegos Panamericanos de Canadá y en ese entonces estuve con La Puente, Pereda, Lozano, donde salimos campeones al ganarle a Argentina 3-1 en tiempo extra”.
Cuatro años después, fue llamado para jugar en el Mundial de 1970. Sin embargo, una lesión en la pierna le impediría presentarse a dicho evento, pero la vida y el destino le tenían preparada una gran sorpresa, pues en el 71’, Juan Alvarado jugó contra una de las leyendas del fútbol más importantes del mundo: Pelé y para él fue un gran partido.

Después de que fui parte de la Selección Mexicana en los Juegos Olímpicos de 1968 en México, fui convocado para jugar en la Copa del Mundo de 1970, pero me lesioné y no pude asistir. En el 71’ nos fuimos de gira por Europa y al regresar a México, volamos a Chicago para jugar contra el Santos de Brasil, donde Pelé era el titular. Recuerdo muy bien que en ese partido yo le hice una jugada a Pelé, sin querer me salió el túnel y le metí gol, fue algo que ni yo creía, pero él se mostró bastante enojado por eso. Al final nos ganaron 3-1, pero no se me olvida que todos me decían que había hecho enojar a Pelé”, mencionó entre risas el ex jugador.
Durante su carrera deportiva, Don Juan tuvo la oportunidad de jugar al lado de personalidades como Francisco Castrejón, Miguel Mejía Barón, Sanabria, José Luis González “La Calaca”, Enrique Borja, Aarón Padilla y más, a quienes conoció desde muy joven.
El eterno Capitán del Puebla FC
En total fueron 12 años jugando para el equipo de del Puebla de la Franja, decisión que se vio influenciada por su gran amigo y colega Nacho Téllez. Dentro del equipo se encontraban sus amigos Manolo Lapuente, Pardo que todos ellos formaban un gran equipo.
Yo siempre fui capitán aquí en Puebla y recuerdo que jugábamos contra Tigres. Entonces el entrenador uruguayo decía que nos quería a todos, que nos quedáramos con el empate. Yo no quería porque teníamos un equipazo. Junto con mis compañeros Borbolla de extremo izquierdo y Silvio de centro delantero, les pedí idear una estrategia y ganamos 2-1. Al final del partido, el entrenador dijo que él había hecho toda la formación, pero todos sabíamos que había sido mi idea hacerlo”.
Fue en el Torneo del 82-83’ que Puebla se hizo campeón. Para Alvarado fue el momento ideal para retirarse de las canchas, pero no por completo.
Me fui a España a estudiar 6 meses para entrenador. A mi regreso me hice entrenador de la reserva profesional del Puebla y acabamos en segundo lugar de la liga. José Antonio García, dueño del Querétaro en ese entonces, me mandó a llamar para entrenar a su equipo y me fue muy bien. En Irapuato subí al equipo a primera división y quedaron campeones en 1999-2000; los del Veracruz llevaban 11 partidos sin ganar, llegué yo y terminamos subiendo a primera división en el 2002-2003. También estuve como entrenador en Oaxaca, Cancún, Celaya y Acapulco”.
Actualmente trabaja en el Instituto Poblano del Deporte, entrenando a la escuela de fútbol y apoyando en otro tipo de eventos. Sin embargo, su sueño es terminar su carrera dirigiendo al equipo de la Franja en primera división.

Llevo 48 años viviendo en Puebla y ya no me iría de aquí, soy feliz porque la vida del fútbol me ha dado esposa, hijos, nietos, casa y prácticamente todo, es maravilloso ser futbolista. Han salido propuestas de trabajo en Guatemala, Honduras y otros lugares pero me estoy aguantando, no quiero dejar a mis nietos. Lo único que me falta para retirarme a gusto, es convertirme en el entrenador del Puebla, es lo único y con eso me iría contento”.