Free Hess, una pediatra y madre descubrió que en varios videos en YouTube y su versión para niños, YouTube Kids, hay consejos que explican cómo se pueden suicidar; el material es solo visibles en Estados Unidos.
Asimismo, la mujer, que radica en Florida, Miami, aseguró que visualizó al menos dos ocasiones estos videos, los cuales contienen consejos para autolesionarse.
Las instrucciones para cometer suicidio aparecen junto a videos del juego de Nintendo “Splatoon”; en algunos cortes, aparece un hombre que habla frente a lo que parece ser una pantalla verde, para aparentar que las imágenes forman parte del resto de la grabación animada.
También, en uno de estos videos, el hombre señala: “recuerden niños, de lado para llamar la atención, siempre da resultado”, mientras hace un claro gesto que indica como cortarse las venas del brazo, donde agrega: “termínalo”.
En dicho sentido, el hombre que aparece en la grabación podría tratarse del youtuber Filthy Frank, que tiene más de 6 millones 200 mil de suscriptores, donde se llama a sí mismo “la encarnación de todo lo que una persona no debería ser”.Se trata del cardenal George Pell, uno de los hombres más poderosos de la Iglesia Católica.
No obstante, hasta ahora no hay evidencia que demuestre que Frank, cuya identidad real es George Miller, haya participado en el video; el hombre no ha hecho declaraciones sobre este asunto.
Al momento en que Free Hess descubrió los mensajes en tales videos en YouTube, lo advirtió en su blog, donde alertó a otros padres de que tomaran medidas para controlar el contenido al que acceden sus hijos en la plataforma.
Creo que es extremadamente peligroso para nuestros niños”, comentó Hess al Washington Post; “Creo que nuestros niños se enfrentan a un mundo completamente nuevo con las redes sociales y el acceso a Internet. Está cambiando la forma como están creciendo, y está cambiando la forma en que se están desarrollando. Creo que videos como este los ponen en riesgo.
Además, la madre explicó a la CBS que los propios comentarios de los videos ya incluían algunas críticas y avisos de parte de otros usuarios, incluso de personas que lo habían reportado hasta ocho meses atrás, por lo que YouTube no hecho caso a ningunos de estos reportes.
Fue hasta después de que la madre publicara el caso en su blog cuando YouTube bloqueó el video y reconoció que violaba sus políticas.
