Pueblos chiapanecos colindantes con Tabasco se han convertido en depósitos de cadáveres al encontrarse ayer cuatro ejecutados, entre ellos una mujer, con los que suman siete en menos de dos semanas, todos tabasqueños.
Los cuatro ejecutados fueron levantados en Tabasco el 27 de enero, entre ellos, el joven chofer de taxis Uber, Darwin Francisco Sánchez Aquino de 23 años, a quien su familia reportó como desaparecido y la Fiscalía General del Estado (FGE) emitió una cédula con su fotografía para su localización.
Su cadáver, con huellas de tortura, fue encontrado en un rancho de la comunidad “Playa Larga” del municipio de Ostuacán, Chiapas, junto al cuerpo de Ronaldo Mauricio Sánchez Jiménez de 20 años, también torturado.
A su vez, en la comunidad Platanar Abajo, del municipio de Pichucalco, fueron hallados los cadáveres de Sandra Cristel Santana Cruz y el de su pareja David Gustavo Díaz, de 25 y 28 años, muertos presuntamente a garrotazos.
Familiares de las cuatro víctimas, ya en estado de descomposición, reclamaron los cuerpos en la Fiscalía de la Región Norte de Chiapas y los trasladaron a Tabasco para su sepultura.
El pasado 25 de enero, fueron encontrados los cadáveres de tres hombres en el poblado Nuevo Nicapa del municipio de Pichucalco, a un lado de un vehículo calcinado.
Los cuerpos estaban maniatados, con vendajes en los ojos y disparos en la cabeza.
Las víctimas fueron identificadas como Jesús, Miguel y Edy “N”, de 30, 31 y 36 años de edad, vendedores de cerdos y pollos, levantados en Tabasco y hallados muertos en el referido municipio chiapaneco.
