La tradición de "planchar" los senos de niñas y adolescentes con una piedra caliente ya no es un ritual propio de los países africanos. En los últimos años, se han revelado un sinnúmero de casos ubicados en Reino Unido y otros países europeos.
Los responsables de esta medida son generalmente los padres de las niñas, quienes consideran que así protegen a las niñas de atraer la atención de los hombres, del acoso sexual y de las violaciones.
Trabajadores sociales documentaron para el periódico The Guardian casos en los que niñas y preadolescentes de familias migrantes de países africanos fueron sometidas al ritual.
Las madres, tías o abuelas utilizan una piedra calentada previamente en el fuego para masajear repetidamente el pecho de las niñas con el propósito de “romper el tejido” y retrasar el crecimiento de los pechos.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera esta práctica como uno de los cinco delitos de violencia machista menos denunciados a nivel mundial.
Cogí la piedra, la calenté y comencé a masajearle el pecho a mi hija. Cuando la acerqué a su piel, ella gritó: ‘¡Mama, está caliente!’.

