Aunque todavía no se sabe a ciencia cierta qué fue lo que ocurrió en el caso de Aideé N., la alumna que recibió un disparo cuando se encontraba dentro del salón de clases en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Oriente, en la Ciudad de México, este día se reveló que el calibre de la bala con la que fue asesinada la joven de 18 años de edad fue 9 milímetros y no 22, como se había especulado en un principio.
VER: Alumna asesinada dentro del CCH Oriente, en la CDMX, era de Puebla
Esta información fue difundida en el noticiero “Atando Cabos”, de Denisse Maerker en Radio Fórmula y supuestamente fue confirmada por la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX). Aunque se había dicho que el homicidio sería investigado bajo el protocolo de feminicidio y que la bala provino dentro del salón de clases, la periodista dijo que las investigaciones están tomando otra línea.
Lo anterior debido a que, si bien, no se encontraron vidrios rotos para suponer que la bala provino del exterior, se tiene registro de que las ventanas estaban abiertas por lo que sí pudo tratarse de una bala perdida. Cabe mencionar que el arma no ha sido localizada.
Los compañeros de Aideé que son menores de edad acudieron en compañía de sus padres a rendir su declaración y todos salieron negativos en las pruebas de balística.
Mientras tanto, los restos de la estudiante ya están siendo velados en Puebla, lugar de donde era originaria. Aunque se dijo que el cuerpo de la joven llegaría a Tlachichuca, se encuentran en la comunidad de Tempexquixtla, en Huatlatlauca.
Según declaró la tía de la víctima, Aideé estaba contenta por que próximamente entraría a la universidad. Quería estudiar Veterinaria, formaba parte de la asociación de Scouts en México y era miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Amigos y conocidos de la joven la recuerdan como una alumna destacada, noble y carismática.
