13 de Diciembre del 2019

La transformación de Xitlalic Ceja

Por E. Sarah Goza / /

queperra ident

¡Ay mi Dios perruno!

¡Me está dando!

¡Me da!

¡Me da!

¡Ay mis nervios!

¡Ay mi vaguido!

Ante todo soy una Pug periodista muy profesional. Eso me enseñó mamá y muchas cosas más.

Por eso, hoy con todo el dolor que puede sentir el corazón de una perrita Pug y les juro por mi garrita, que es mero profesionalismo, tendré que platicarles cómo mi querida y siempre dulce Xitlalic Ceja se transformó en Cruela, en Maléfica y de tanto amor que emanaba de ella, ahora emana el odio y la perversidad.

Guauuuuu, guauuuuuuuu, guauuuuuuuuu.

Esperen dejen me lengüeteo mi patita para no estresarme y canalizar toda ansiedad que me causa al escribir estas tristes pero verdaderas líneas.

Todos nos dejábamos llevar por esa tierna y linda cara, sólo pestañeaba, sonreía y sentíamos un gran amor hacia el mundo y la vida. Todos queríamos ¡La paz mundial! Por eso ahora no doy cuenta de lo que escuché en los pasillos del PRI.

Guauuuu, guauuuuuu, guauuuuuu.

Muchos de los que participaron en el Frente Juvenil Revolucionario que fueron compañeros de camada de la candidata al Senado, hoy son candidatos del Partido Verde a presidencias municipales, diputados locales y federales.

Ya saben que si la falta de espacios, que si las oportunidades para los jóvenes de 35 años con uno o más hijos, que van por el segundo matrimonio y que no han hecho mucho de su vida más que esperar la gran oportunidad del ex partidazo.

Guauuuuuuuu, guauuuuuuuuu, guaaaaauuuuuuuuu.

El caso es que los jóvenes priistas de 35 años o más que se quedaron en el PRI y como muchos de ellos son buenos amigos de los que se fueron al Verde, le empezaron a dar likes, retwittes, corazoncitos, abrazos, arrimones y todo lo que se puede dar en las redes sociales a sus comentarios y fotos.

Y un día de esos muy peculiares en los que no tenía mucho qué hacer mi Xitlalic Ceja, ni municipios que recorrer, entró a las redes sociales y por casualidades del destino, se dio cuenta de que los delegados del PRI y varios priistas estaban compartiendo, dando like, corazones, arrimones y abrazos a los post de sus ex correligionarios.

Guauuuuu, guauuuuuuuuuu, guauuuuuuuuuuu.

No quiero decir que enloqueció, solo digamos que sintió que un hormigueo le recorrió el cuerpo, los que estaban a su lado narran que se puso un poquito roja, hizo muecas y prohibió rotundamente a cualquier priista, delegado, miembro, ex miembro y joven priista de 35 años o más, con uno o más hijos y que seguramente ya van por su tercer matrimonio, que comenten, compartan o se atrevan a ver los perfiles de los hoy candidatos del Verde.

Los presentes, testigos, dicen que hasta les exigió borrar de sus redes sociales a los candidatos del Verde que antes compartieron y degustaron con ella en el PRI.

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