23 de Febrero del 2024

Qué… cabezón mi amigo diputado de Movimiento Ciudadano

Por E. Sarah Goza / /

queperra ident

Cuando digo que es un cabezón el diputado de Movimiento Ciudadano, José Ángel Pérez García, obvio no me refiero a su aparato reproductor masculino. Dios me libre de que algún día vaya a dar a sus piernas, ni tampoco hablo de su IQ, inteligencia, habilidad mental, coeficiente ni nada que se le parezca.

No, cuando digo que es un cabezón me refiero a que es un muchacho muy chapado a la antigua, de esos que gustan de bellas edecanes, guapas secretarias y por supuesto que sean muy manipulables, pero a la hora de la verdad, es de los que las niegan como Pedro negó a Cristo. De los que tiran la piedra y esconden la mano. Los que pegan con la izquierda y cobran con la derecha.

Guauuuu, guauuuuuu, guauuuuuuuuuuu.

Y bueno, todo esto viene a colación porque recordarán que hace unos meses a unos diputados del PAN se les fueron los ojos chuecos al ver a la asistente de este diputado de MC. Estoy segura que se acuerdan cómo Pepe Esquitín se quedó tieso y se le salieron los ojos, hasta parecía Pug al ver en falda a la asistente de José Ángel.

Mientras Franco Rodríguez puso un ojo al gato y otro al garabato para disimularla, pero ahí están las fotos que evidencia algo que consideran normal y que todos los machos humanos hacen, sin fines de reproducción como el resto de las especies.

Guauuuu, guauuuu, guauuuu.

Pero el chisme no paró aquí, cuentan que después de que se publicaron las fotos de los diputados morboseándose a esta niña, José Ángel la obligó a ir bien tapadita del cuello a los talones. Le exigió usar cuellos de tortuga y vestidos largos como de abuelita.

La obligó a ir con las Carmelitas Descalzas para que le dieran una veintena de sotanas, y le suplicó que nunca más provocara los deseos más bajos de un diputado y de un hombre.

Guauuuu, guauuuu, guauuuu.

Casi casi la culpó de provocar a los diputados. Y es así como esta provocadora de hombres inocentes tuvo que cambiar su forma de vestir, su forma de caminar, de actuar y hasta su esencia para ya no acosar e incitar a los muchachos del Poder Legislativo poblano.

Lo peor es que esta mala mujer fue despedida. Cuentan en los pasillos del Congreso que de un día a otro ya nunca apareció, que su fantasma quedó, ronda en los pasillos, y quedó la evidencia de que provocó a panistas puritanos.

Guauuuu, guauuuu, guauuuu.

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