13 de Diciembre del 2018

Lo que las madres desean

Por Mafer G. Garnica / /

interior cronicaface

¿Con qué soñamos las madres?

Bueno podría decirles la parte tierna de la historia, soñamos con ver a nuestros hijos felices, siendo personas de bien, soñamos con tener a nuestra familia unida siempre, esa es la parte tierna.

Hay una parte que quizá a muchos escandalice, o enojé, o los sorprenda pues en esta sociedad no se le permite a una mujer y menos a una madre si quiera decir ¡estoy cansad

1. La más deseada sería poder dormir hasta que “la cama te escupa”, hay días en los que ya no puedes más y sacas energía hasta de las uñas de los pies y solo tienes un deseo en mente DORMIR, la ves ahí frente a ti y solo piensas ¡con un día bien descansado me basta! Llevo 14 años esperando ese día ¿tu?

2. Poder entrar a una tienda, ver la ropa con tranquilidad ¿qué es eso?, sin oír un ¡mamá me compras! o, sin la mirada fija detrás de ti presionando, 5 minutos y ya creen que llevas un día entero ahí.

3. Después de dormir, creo que todas deseamos un momento para nosotras, ya sea para ver una película, oír música sin necesidad de ver pasar frente a ti y al ritmo de la música una batalla campal entre dos o tres.

4. Ya dormidos, pues mínimo dormir bien y de corrido, porque nunca falta la visita por la madrugada de alguno de tus hijos y solo sientes como una rodilla se te entierra, o ya te dieron una cachetada confundiéndote con algún enemigo con el que está soñando.

5. Desearíamos ver la casa reluciente y tal como la dejaste después de dejar la espalda y manos mientras barrías y trapeabas (perdón pero esa parte no se la confío a nadie).

6. Enfermarnos y poder descansar sin pena, en mi caso sufro migraña algo que verdaderamente no le deseo a nadie, y en esos momentos no soporto ni el menor ruido, pero hay veces que simplemente tiene uno que estar ahí muerta por dentro pero de pie como cajero de Oxxo.

No piensen mal, no es que uno reniegue de su labor como madre, es lo que más amamos en este mundo, pero muchas veces dejamos de lado nuestras necesidades y hasta emociones, nos dicen hasta el cansancio que ya no somos solo nosotras, y en automático pasamos al último lugar en nuestra lista de prioridades e incluso deseos.

Hasta sentimos culpa, si en algún momento nos compramos algo para nosotras, de inmediato tratamos de compensar con otra cosa a los demás ¿por qué? Me he sorprendido en situaciones donde me escondo para comerme un dulce que me compre ¡simplemente se me antojó! Y ¿saben qué? No estoy mal ni me convierto en la bruja del cuento y no deberíamos sentir culpas de nada que hagamos para y por nosotras ¡seguimos siendo importantes!, piénsenlo así, si nosotras no estamos bien, nuestros hijos no lo estarán.

Mi Twitter @mafergarnica escríbanme y usen el #cosasdemamá

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