El cuerpo del niño Elías Vázquez, asesinado en la autopista México-Puebla la madrugada del 2 de mayo, fue entregado a sus familiares según informó el Servicio Médico Forense del Poder Judicial.
La necropsia confirmó que la causa de muerte del niño de dos años fue el impacto de bala que le perforó el corazón y provocó su muerte de manera casi instantánea.
Alrededor de las tres de la madrugada, Elías Vázquez viajaba con su familia desde la Ciudad de México con dirección a Quecholac, cuando su padre, Hilario Vázquez, orilló la camioneta Ford Ranger en la que se trasladaban.
En ese momento ocho sujetos que viajaban en dos camionetas, una Pick Up color roja y una Nissan de color blanco, se bajaron para asaltarlos agrediendo sexualmente a su esposa y su hija de 14 años de edad, y disparando contra Elías en un forcejeo. Después tomaron la Ford Ranger que conducía el padre de familia y escaparon.
Fuentes judiciales informaron a PÁGINA NEGRA que la banda que atacó a la familia Vázquez se dedica al robo de hidrocarburo a Pemex y operan desde la junta auxiliar de Tláloc –perteneciente al municipio de San Matías Tlalancaleca– hasta Santa Rita Tlahuapan.
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La versión circulada por las autoridades poblanas revictimiza a la familia que sufrió el asalto cuando regresaba de vacaciones y deslinda a las autoridades de dar cuenta sobre la inseguridad.
La línea de investigación que actualmente siguen las autoridades poblanas plantea que los atacantes estuvieron a la caza de Hilario Vázquez Pérez y su familia, ya que tenían bien ubicada su camioneta Ford Ranger de color blanco en la que viajaban.
Según informó la Policía Federal, los responsables del asalto huyeron por una ruta alterna y hasta el momento no se tiene rastro de ellos.
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Los dos vehículos en los que viajaban los delincuentes y la camioneta que se robaron nunca cruzaron la caseta de cobro de San Martín Texmelucan, por lo que se cree que pudieron haber escapado por los caminos irregulares que conectan a la comunidad de Santa María Moyotzingo.
