Mientras su madre desarrollaba su trabajo como empleada doméstica, tres de sus hijos jugaban en el interior de la casa, sin percatarse que uno, de dos años de edad, había caído en el interior de un recipiente con agua, donde lo descubrió sin vida.
El accidente se registró la tarde del sábado 25 de noviembre, en el domicilio ubicado en calle Pistache del fraccionamiento Nogales, a donde llegaron socorristas de la Cruz Roja, que recibieron el llamado de auxilio de vecinos.
Peritos, agentes del Ministerio Público y de la Policía Investigadora de Delitos, acudieron para realizar la diligencia correspondiente y ordenar el traslado del cuerpo a la morgue para la necropsia de rigor.
