Paul N, el hombre que baleó a empleados del bar “El Tigre” la madrugada del pasado 19 de octubre porque lo "vieron feo", fue vinculado a proceso solo por ataques peligrosos a pesar de que la Fiscalía General del Estado (FGE) buscaba culparlo por delitos cometidos contra servidores públicos, ataques peligrosos e intento de homicidio.
Sin embargo, la dependencia no presentó los datos de prueba suficientes para comprobar que los hechos ocurrieron según la narrativa del Ministerio Público, pues la agresión contra los trabajadores ocurrió a las 0:3:30 de la madrugada; aproximadamente a las 0:4:20 chocó contra uniformados y fue hasta las 07:00 de la mañana cuando supuestamente agredió de nuevo a los policías y ya iba en un vehículo diferente al que escapó al inicio.
Aunque el agente del Ministerio Público dijo que la persecución se realizó de forma ininterrumpida, la descripción del atacante no coincidía en las declaraciones. Según José Armando, Víctor Manuel y Alejandro, los empleados de “El Tigre”, el agresor era de complexión delgada, moreno, cabello corto negro y mechas rubias.
Después, los policías dijeron que fue un hombre robusto y con un tatuaje en el brazo derecho quien les apuntó directamente con el arma. Incluso, la Juez permitió que Paul se parara para poder observar su complexión y hasta se destapó el brazo derecho para verificar que no tenía tatuajes.
Según la FGE, en un principio Paul huyó en un vehículo Volkswagen tipo Passat, color gris con placas de circulación del estado de Tlaxcala y tras chocar contra una patrulla, apareció manejando una camioneta Ford Explorer color blanco con placas de circulación del Estado de México y en compañía de otro hombre, pero no se presentaron las pruebas suficientes para señalar que uno de esos dos era el mismo sujeto que baleó a los empleados del bar horas antes.
En lo que respecta al intento de homicidio, Armando fue quien recibió más de un disparo, provocándole lesiones en la palma de la mano, antebrazo, pantorrilla y pierna. El dictamen del médico concluyó que en total eran 11 lesiones pero que ninguna ponía en riesgo su integridad.
Además, aunque hubo disparos, no se presentó como dato de prueba ningún casquillo repercutido en el lugar de los hechos ni en el lugar donde fue la agresión contra policías.
Por lo anterior, Paul solo fue vinculado a proceso por ataques peligrosos y se estableció un plazo de dos meses para concluir las investigaciones correspondientes. Mientras tanto, deberá permanecer en el penal de San Miguel, pues según en los hechos utilizó un arma de fuego.
Sin embargo, la defensa de Paul adelantó que alcanza suspensión condicional del proceso misma que ya se solicitó, por lo que se podría llegar a un acuerdo y pagar la reparación de los daños para salir en libertad.
