Sunday, 15 de December de 2019

¿Y dónde están los policías?

Por Yonadab Cabrera Cruz / /

los Amantes del Poder

Según la ONU, por cada 100 mil habitantes debe haber al menos 300 elementos de seguridad pública para resguardar su integridad. En México, solo 7 entidades cumplen con esta recomendación de las Naciones Unidas: Baja California Sur, Colima, la ciudad de México, el Estado de México, sorprendentemente figura Guerrero, también están Quintana Roo y Tabasco.

Se preguntarán ¿Qué pasa con la entidad poblana?

La Encuesta sobre Tendencias Criminales de la ONU en 2015, señaló que en la entidad poblana hay 184 policías por cada 100 mil habitantes. Es decir, en el sexenio de Rafael Moreno Valle que ya terminó ¡Gracias a Dios! el gobierno tenía la mitad de policías que pide la Organización de las Naciones Unidas para más o menos resguardar la integridad de los poblanos.

Y si de por sí son pocos los elementos de seguridad pública para defendernos de los huachicoleros, los Zetas, el robo a transeúntes, en el transporte público, en casa habitación, de autopartes y hasta de ganado, hay que agregarle que en todo ese sexenio diversos elementos de seguridad pública del estado mantuvieron una misión ultra secreta y muy importante, la más importante de sus vidas.

Una misión para la que fueron entrenados en desiertos, mares y los casquetes polares.

Una misión para la que estudiaron bastante tiempo en la Academia de Policía Ignacio Zaragoza.

Una misión para la que recibieron cientos de entrenamientos de los mejores especialistas del mundo, desde Estados Unidos, Israel, Inglaterra, hasta de James Bond.

Sí, nuestros valientes elementos de Seguridad Pública del Estado de Puebla fueron adiestrados y entrenados para…

Paaaaaara………

Chan, chaaaan, chaaaaaaan.

Ser guardaespaldas de Rafael Moreno Valle en sus años mozos de gobernador de Puebla.

Así es querido lector, si de por sí no hay tantos policías y todavía nos quitaron a los pocos que hay para que fueran guaruras de Moreno Valle. Con razón, incrementó tanto la inseguridad en Puebla.

Era más importante que los policías cuidaran al ex gobernador que a usted, a su familia o a mí.

Era más importante que los polis siguieran hasta el baño a Moreno Valle, cuidaran sus pasos y hasta le sirvieran la comida, que mantener policías en las calles para evitar las balaceras, los asaltos y los robos a casas habitación o autopartes.

Ahora que por fin se fue Moreno Valle, los policías se sienten libres, sienten que vuelven a respirar y tienen nuevamente la libertad de expresar su inconformidad.

Gracias a esta libertad de la que ya pueden disponer, se animaron a platicar con su servidor sobre las asignaciones secretas y arbitrarias que les hacían, mientras varios de sus compañeros eran baleados un día sí y otro también en la base de sector de Esperanza.

Y es que mientras el estado se estaba incendiando y se sumergía en una ola de violencia como nunca antes, los policías estatales eran asignados para custodiar, escoltar, resguardar, blindar y hasta servirle el agua a Moreno Valle como en la inauguración del Museo Internacional Barroco (MIB).

Incluso, hasta en el último partido que jugó el Puebla de la Franja contra los Tigres, allí estuvieron los policías y ni siquiera de espectadores, sino de guardaespaldas de Moreno Valle.

A los pobres los citaron desde las 5 de la mañana y a muchos de ellos los sacaron de su día de descanso, o los mandaron a traer de sus bases del interior del estado, sólo porque al ex gobernador se le ocurrió ir al fut y cómo se iba a exponer con toda la inseguridad que hay en el estado.

Uno de los responsables de que Puebla esté inmerso en la inseguridad y violencia es Moreno Valle. Por omisión, por fingir que nada pasaba en Puebla, por solapar a Facundo Rosas, por no atender el tema para no perjudicar su “imagen presidencial” y por obligar a los policías a ser sus guardaespaldas en lugar de estar cuidando la seguridad de los poblanos.

Es una pena que partidos políticos, dirigentes, los gobiernos municipales y sobretodo el gobierno federal, le hayan permitido irse por la puerta grande sin pedirle cuentas, ni cuestionarle sus faltas, u omisiones.

Es una pena que los policías estatales en lugar de estarlo cuidando a usted estimado lector, estuvieran cuidando a Moreno Valle que además cuenta con todo el dinero que nos podemos imaginar para contratar seguridad privada.

ANTERIORES