Monday, 01 de June de 2020

Traidor que traiciona al traidor de Moreno Valle…

Por Viridiana Lozano / /

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Vale nada la impotencia y el coraje que este fin de semana debió sentir Rafael Moreno Valle ante la traición de Ricardo Anaya, en comparación de lo que sí nos merecemos sentir los poblanos después de que nuestro dinero se esfumó en una campaña fallida a la Presidencia.

El exgobernador de Puebla gastó millones de pesos en portadas de revistas, espectaculares, anuncios de televisión en medios nacionales, publicidad en cines y en partidos de fútbol, todo para que Anaya le ganara la candidatura.

Mandó a editar todo un libro de su “historia de éxito” y muy interesante biografía, lo usó de pretexto para recorrer el país y hasta pagó por aparecer en uno de los recintos más importantes: La Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Todo para nada.

El fin de semana y en los próximos días terminará de cuajar la candidatura de Ricardo Anaya a la Presidencia totalmente condenada al fracaso.

Si bien no será el Consejo del PAN quien lo imponga, sino una consulta a la militancia, Moreno Valle no está dispuesto a participar.

Sabe que el diseño numerario y no de estrategia electoral, con el que se repartieron PRD, PAN y Movimiento Ciudadano las diputaciones está destinado al fracaso.

Inteligente como es, Moreno Valle se habría asegurado de que cada posición estuviera encabezada por el ganador, para amarrar su propio triunfo.

El PRD y Movimiento Ciudadano son partidos sin dinero y sin cuadros competitivos para ganar en 2018.

Por fin Moreno Valle fue derrotado por Ricardo Anaya “un traidor más traidor”, quien puso un alto a su vertiginosa carrera triunfal forjada en el PAN desde 2006.

Dudo incluso que le permita holgadamente que Martha Erika Alonso sea la candidata al gobierno de Puebla o él senador.

Pero Moreno Valle no llegó impoluto a donde hoy se encuentra.

Su historia de traición inició en 2006 cuando dejó emberrinchado el PRI porque Mario Marín no le quiso dar la candidatura al Senado.

Inició con aureola de ángel su carrera en el PAN, tuvo la magnífica idea de crear la alianza Compromiso por Puebla.

El entonces dirigente Juan Carlos Mondragón lo ayudó a acuñarse entre los panistas y a vencer a la panista tradicional Ana Teresa Aranda en la interna. Lalo Rivera se convirtió en su dupla como candidato a la alcaldía.

Mondragón terminó traicionando con una ley a su medida para evitar que se reeligiera en el cargo, Lalo Rivera fue ignorado durante su mandato y su traición fue más allá cuando este 2017 le pidió sus “gadiputados” que aprobaran su inhabilitación para evitar que le haga sombra en 2018.

De Miguel Ángel de la Rosa, dirigente del PRD, ya no sabemos nada.

Traicionó a Ernesto Cordero, el exsecretario de Finanzas que lo ayudó a conseguir presupuestos históricos para Puebla.

Traicionó a Gustavo Madero cuando el entonces líder nacional del PAN le ayudó a apoderarse del partido en Puebla y se hizo ojo de hormiga con la afiliación masiva de militantes.

Traicionó a Rafael Micalco a quien hizo llegar a la dirigencia estatal del partido y quien le ayudó con la negociación de diputaciones federales en 2015.

Pero un día, más bien, en las últimas horas, por primera vez en años Rafael Moreno Valle fue derrocado, su sueño de la candidatura Presidencial en 2018 se lo robó Ricardo Anaya, quien de paso metió en su saco de ratero la idea genial de las alianzas electorales.

El traidor traicionado por “el gran traidor”.

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