En los últimos 12 años se recrudeció la violencia en Puebla en contra de las mujeres, pues se incrementó la estigmatización de mujeres migrantes que abandonan a sus hijos, sobrevivientes de trata y violencia, adolescentes explotadas sexualmente e hijas de prostitutas,de acuerdo con el Estudio Nacional sobre Fuentes, Orígenes y Factores que Producen y Reproducen la Violencia 2012.
Además, el estudio —cuya copia está en poder de CENTRAL— realizado por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim), revela en la entidad además surgió un nuevo tipo de violencia en contra de las féminas: la violencia obstétrica, que consiste en la falta de atención médica durante el embarazo, principalmente en la etapa pre-natal.
Los datos fueron recopilados a través de entrevistas y grupos focales realizados en los cuatro estados de la Zona Golfo —Tlaxcala, Veracruz, Tabasco y Puebla— con lo que se identificó “el recrudecimiento de la violencia hacia las mujeres, expresándose de múltiples maneras y enfatizándose la violencia más sutil y menos identificable”.
De acuerdo al estudio de la Conavim las autoridades no están capacitadas para atender la violencia en contra de las mujeres, pues asumen que sólo puede suceder de manera física:
Las instituciones encargadas de atender y sancionar la violencia contra las mujeres siguen asociando a la violencia hacia las mujeres sólo la física, lo cual dificulta, por ejemplo, la denuncia del hostigamiento sexual y otras expresiones de violencia”.
Además, señala que la atención, sanción y prevención de la violencia contra la mujer y la trata de personas se encuentran aún acotadas la cultura de dominación masculina, por lo que los funcionarios aún ven con regularidad el maltrato a las féminas como es el caso de los agentes del ministerio público.
Ayer, CENTRAL publicó que en 14 municipios del estado de Puebla existen, por lo menos, 107 centros nocturnos donde son explotadas mujeres menores de edad para el comercio sexual según el Mapa de Trata de Personas elaborado por distintas organizaciones.
El mapa indica que las víctimas son en mayoría adolescentes entre 13 y 16 años ubicadas en los municipios de Puebla, Tehuacán, Atlixco, Huejotzingo, Ajalpan, Esperanza, Libres, Tecamachalco, Tepeaca, Teziutlán, Xicotepec, Zacapoaxtla, Zacatlán y Tetela de Ocampo.
Violencia obstétrica, punto débil en Puebla
En Puebla, y el resto de los estados de la Zona Golfo, surgió el tipo de violencia obstétrica que sufren las mujeres antes y después del embarazo:
Las adolescentes embarazadas que son discriminadas por docentes, sus pares e instituciones escolares; las madres estudiantes, a las que no se otorgan permisos de lactancia; las madres trabajadoras para quienes su trabajo concluye 40 días antes de parir, prometiéndoles un lugar en su trabajo al volver; la violencia obstétrica y la falta de atención ginecológica; las mujeres solas con hijos e hijas como blanco de discriminación; los feminicidios cometidos contra mujeres embarazadas, entre otros ejemplos, plantean el reto de profundizar en posteriores estudios el mensaje de estas violencias”, dice textualmente la síntesis del documento.
Esto descrito en el estudio empata con casos como el de la mujer que dio a luz en el piso del Hospital de la Mujer en la comunidad de San Lorenzo Teotipilco, en la zona de Tehuacán, Puebla.
Esta mujer fue víctima de violencia obstétrica y tuvo a su hijo sin que el personal del nosocomio se inmutara por el suceso y tardaran casi cinco minutos en atender a la señora quien, yacía en el suelo de la sala de espera del hospital bajo el argumento de que atendía “poco personal para tantos enfermos”.
