En el penal de San Miguel todo tiene precio, algunos reos tienen que dormir de pie pues los que no pueden pagar prebendas y privilegios comparten con otros cuarenta compañeros la celda, existen métodos casi de tortura para que los custodios controlen a los internos y el uso y distribución de drogas es una realidad; así lo escribe uno de los reclusos del Centro de Readaptación Social de la capital poblana, quien envió a CENTRAL una misiva con los detalles de lo que se vive al interior de la cárcel.
La carta que obtuvo este periódico digital de forma anónima, pone en evidencia el sistema de prebendas del penal de San Miguel, en donde todo tiene un precio, los reos pagan sus remuneraciones en la tienda del área para que puedan permanecer en la Estancia de Ingreso, como si se tratase de un hotel de paso.
Esta área es considerada la más segura y sirve para que los presos permanezcan apartados de la “zona de patio” en donde su vida es prácticamente controlada por las directrices de bandas y grupos. Normalmente los que ingresan a la “zona de patio” son personajes que ya la conocen y han sobrevivido en ese ambiente: se reagrupan.
En esta carta, que encontrarán reproducida al final de la nota, el reo describe también las humillaciones de las que son objeto y hasta el sistema de castigos corporales a los que son sometidos por los celadores.
De acuerdo con la misiva, escrita a mano, el pase de lista es realizado en cuatro horarios al día y “tiene un costo de cinco pesos, en caso de que no acudas a él, si tus familiares acuden a verte e ingresan al penal con comida te cobran hasta 10 pesos por hacer uso de un microondas para calentar el alimento" o cuando un interno de recién ingreso teme compartir estancia tiene que hacer efectivo un pago de 800 pesos.
Los trabajos que se realizan al interior del penal de San Miguel —describe el preso— son mejor conocidos por los ingresados como “talachas”, aquél que no quiere hacer el trabajo debe de pagar al menos 10 pesos por día para evitar tirar la basura o hacer trabajo forzado.
Cada interno que llega si no paga talachas los meten en una sola celda por lo regular son la celda número seis, siete, ocho, donde hay hasta 40 personas en una sola celda donde duermen parados en el baño”, relata el reo en la carta.
En caso de que un interno sea nuevo debe de pagar 800 pesos de inicio para no compartir la crujía en el primer mes. Como si se tratase de un contrato de arrendamiento, debe de pagar 2 mil 200 pesos el segundo mes para quedarse en el espacio cómodo. Y a partir del tercer mes, una renta de mil 300 pesos mensualmente.
Sobre los castigos que aplican a los reos que se comportan mal o se drogan, asegura el emisario, se tiene en la caseta de estancia una tabla, “una especie de pala de 80 centímetros con un ancho de 20 centímetros por 40 centímetros con orificios”. Con esta pala los custodios disciplinan a los internos.
En la carta se explica que la distribución de droga se da a los ojos de los custodios y que ellos mismos ubican perfectamente quiénes son los expendedores de enervantes, debido a que no ha ocurrido una rotación del personal de seguridad desde hace tiempo.
Incluso el autor explica que un día antes de escribir el documento, el 2 de octubre, el encargado de la tienda de la Estancia del Penal de San Miguel únicamente identificado como “Julio” fue descubierto con droga a raíz de un operativo.
Los dormitorios tienen distintos costos y están agrupados para huéspedes que puedan pagarlos, por ejemplo, el dormitorio “P” es el más caro, quienes duermen ahí pagan hasta 5 mil 500 pesos por mes. Le siguen los dormitorios “M” y “N” que cuestan 4 mil 500 pesos mensuales.
Los custodios mantienen un negocio redondo, las fuentes de CENTRAL detallan que los reos que viven en Estancia de Ingreso son constantemente amenazados con ser mandados a Patio, por lo que puede de un día a otro incrementarse el costo de las prebendas.
Como el área de Visita Íntima está siendo rentada a los huéspedes distinguidos de San Miguel, los custodios han improvisado una serie de tendederos donde cuelgan cobertores para realizar ahí sus encuentros sexuales con sus parejas en los días de visita. A estos tendederos los conocen mejor como “las casitas” o “las cabañitas”. Cada una, según la carta, tiene un costo de 250 pesos por tres horas o dos mil pesos al mes.
Como lo informó CENTRAL, Puebla destaca a nivel nacional por la sobrepoblación de sus centros penitenciarios, según el estudio de la asociación México Evalúa, “La cárcel en México: ¿Para qué?” el estado posee 5 de las 13 prisiones más saturadas de reos en todo el país, incluida la prisión con más hacinamiento a nivel nacional. Este mismo estudio indica que el Cereso de San Miguel mantiene un sobrecupo de más del 50 por ciento. El penal de la capital tiene un sobrecupo de más de mil reos, donde debieran encontrarse 2 mil 206 reos existen hacinados 3 mil 268 procesados.
Además, las prebendas en San Miguel son una realidad, como ocurre con el caso de Fernando Urbano Castillo Pacheco, defraudador mejor conocido como “El Niño de Oro”, quien paga las canonjías para dormir solo en el dormitorio M, cuenta con todos los servicios, tiene a su disposición los diarios más importantes, y hasta puede goza de un custodio como guardaespaldas.
A continuación CENTRAL transcribe textualmente el contenido de la misiva envíada a esta redacción con los hechos que ocurren al interior del Centro de Reinserción Social de San Miguel, detallados de puño y letra por uno de los reos que lo sufren al interior:
“Cobros en estancia
Todos pagan diario.
$5.00 por cada pase de lista, o sea el que no pase lista en alguna de las 4 que hay.
Hrs. 7:30, 12:00, 16:00,19:00.
$10.00 por cada uno por no hacer talachas o a tirar basura.
- Cada interno que llega si no paga talachas los meten en una sola celda por lo regular son la celda número seis, siete, ocho, donde hay hasta 40 personas en una sola celda donde duermen parados en el baño.
- Cuando un interno nuevo quiere no estar en celdas que hay mucha gente pagan $800.00 (ochocientos pesos) al llegar dentro del primer mes, $2,200 (dos mil doscientos) el segundo para quedarse, y $1,300 (mil trescientos pesos) cada mes.
- Los internos que se drogan o se pelean los custodios los tablean con una tabla que tienen en la caseta de estancia siendo está una pala de 80cm. con un ancho de 20 cms. x 40 cms con horificios.
- En estancia se vende droga que la distribuyen ahí mismo y los custodios saben quienes son los distribuidores, porque siempre son los mismos custodios responsables y son, en un turno el Chancho, en otro el Once, en otro el Piojo que llevan más de un año que no los cambian de responsables.
- Ayer, dos de octubre descubrieron a julio el encargado de la tienda de estancia con droga donde le hicieron un operativo en su tienda y lo segregaron y los mandaron al "L" o "F". Esta persona cobra $15.00 por mesa que rentan en estancia para la visita, $10.00 por calentar algo en su horno de microondas. Tiene en la tienda una juguería y la renta de espacios.
- Para poder bajarse a un dormitorio cobran al "P", cinco mil quinientos pesos.
Al M o N cuatro mil quinientos.
Este se ve con los custodios en E.I. o con una persona de nombre Omar que tiene su oficina en la parte baja del zoom en medio de los baños.
- A los de las casitas que son más de 250 les están cobrando dos mil pesos por un pedazo de piso de cemento.”

