Friday, 24 de July de 2026
Miércoles, 30 Julio 2014 12:40

Procuraduría de Moreno Valle exonera a Moreno Valle: un cohetón mató al niño, no los policías de Moreno Valle

Aunque la PGJ había asegurado que la PGR tomaría el caso para realizar una investigación alterna, el procurador Víctor Carrancá confirmó que la instancia federal NO realiza esta indagación y que en las pruebas periciales sólo participó la División Científica de la Policía Federal

Por : Viridiana Lozano/ Edmundo Velázquez , Puebla, Puebla

El Procurador General de Justicia (PGJ), Víctor Carrancá presentó videos y pruebas periciales para exculpar a los policías del gobierno de Rafael Moreno Valle de la muerte de José Luis Tehuatlie, el funcionario estatal concluyó que el niño de 13 años falleció por "una onda expansiva provocada por un cohetón" y no por uno de los proyectiles lanzados por los granaderos durante el violento operativo del pasado 9 de julio contra pobladores de San Bernardino Chalchihuapan.

Los testimonios de los pobladores que estuvieron en el momento en el que el menor fue herido no fueron tomadas en cuenta, tampoco la versión de la madre del menor, Elia Tamayo, quien ha señalado directamente a los granaderos como los responsables de haber lesionado a su hijo.

La versión de que fue un cohetón el que hirió en la cabeza al niño José Luis Tehutlie, es la misma que fue dada por el gobierno del estado desde el día del operativo, cuando la administración morenovallista no contaba con  ningún tipo de prueba pericial sobre la herida del menor, testimonios o videos.

La Procuraduría General de Justica, que no aceptó ningún error en el operativo,  se convirtió en juez y parte del estudio del caso pues, aunque habían asegurado que la PGR haría una investigación paralela, Carrancá confirmó que la instancia federal no realiza indagación alguna y, según dijo, las pruebas periciales realizadas por el gobierno de Puebla hasta ahora serán enviadas a la Federación para su estudio. Para las investigaciones sólo se tuvo el apoyo de la División Científica de la Policía Federal.

No tenemos dictámenes de la PGR sobre la herida provocada al menor”, sentenció el procurador de Puebla.

Víctor Carrancá explicó que el menor fue lesionado entre las 14:33 y las 14:38 horas, según él, cuando el enfrentamiento entre granaderos y pobladores sucedía en el puente que lleva  a la comunidad.

No obstante, la madre del menor declaró que ella y su hijo iban hacía los campos de cultivo cuando empezó el enfrentamiento, cuando los policías comenzaron a disparar proyectiles y se encontraban sobre la carretera, no sobre el puente.

El procurador enunció 7 puntos para defender la versión de que José Luis Tehuatlie fue herido por un cohetón y no por los proyectiles de gas lacrimógeno lanzados por los elementos de la policía estatal.

Los puntos van desde el tipo de armas que utilizaron los pobladores y policías, los resultados de las pruebas periciales, que no hay evidencia de que en este operativo se hayan usado balas de goma y hasta la ubicación exacta del menor en el momento en que fue herido.  Quien, según la PGJ se encontraba junto a un edificio, a un lado del puente, junto a los campos de cultivo. 

Para avalar el peritaje, estuvieron: Moroni Pineda, representante de Mexicanos Primero;  del Consejo Mexicano de Medicina Legal y Forense AC, el doctor Aldo Salazar Téllez y de la Coordinación de Criminalística, División Científica de la Policía Federal, Rubén Hernández Hernández director  general de Especialidades. 

Una recreación de los hechos a modo

La recreación digital de los hechos, realizada por la propia PGJ, sugiere que el niño José Luis Tehuatlie  se encontraba abajo del puente, junto a una construcción, viendo la espalda de los pobladores que lanzaban cohetes y piedras contra los granaderos. Por lo que Víctor Carrancá sugirió que los cohetones, que  en el video se puede ver que son lanzados hacía los policías, en algún momento salieron proyectados hacia atrás e hirieron al menor.

A pesar de que los proyectiles de gas lacrimógeno lanzados por los policías estatales durante la gresca, iban en dirección a los manifestantes y hacia donde se encontraba el niño José Luis, en ningún momento la PGJ aceptó la posibilidad de que pudieran haber herido al menor.

De acuerdo con las gráficas presentadas por la PGJ, el niño se encontraba a 99.48, metros del grupo de uniformados de la Policía Estatal, y a 72.54 metros de los manifestantes. La diferencia de 26.44 metros de distancia es una de las pruebas de que los proyectiles lanzados por los policías no pudieron haber lesionado al niño José Luis.

En esta imagen se puede ver la ubicación del niño José Luis, según la PGJ, atrás del lugar en donde los pobladores lanzan los cohetes hacia los granaderos.

En esta imagen, presentada por el propio gobierno estatal, se puede apreciar que los cohetones son lanzados con dirección a los granaderos, no a la zona donde se encontraba el niño. Para justificar que hayan sido los pobladores quienes hirieron a José Luis, Víctor Carrancá reiteró que la dirección de los cohetones es impredecible.

Experimentos con cabezas de marrano

En la rueda de prensa mostró brevemente una foto de los experimentos que hicieron con cabezas de marrano para medir el impacto de los proyectiles usados en la manifestación del pasado 9 de julio y determinar, así, qué fue lo que hirió a José Luis Tehuatlie.

Según el procurador de justicia, la División Científica de la Policía Federal realizó una infografía para determinar la ubicación del menor al momento del disparo.Según este peritaje no había ningún policía estatal cerca del menor.

En el video oficial los policías no disparan una sola vez

Al final de la rueda de prensa que se llevó  acabo en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia, mostraron un video de más de 12 minutos en el que únicamente se ve a los pobladores lanzando piedras y cohetones contra los manifestantes, pues omitieron los otros videos que circulan en la red en los que se notan claramente los disparos contra los manifestantes, lanzados por los policías estatales.

Según justificó Víctor Carrancá, estos videos no fueron utilizados porque no corresponden al momento en que, según la PGJ, sucedió la agresión contra José Luis Tehuatlie.

Sobre las irregularidades en la autopsia del menor, Víctor Carrancá aseguró que según las pruebas realizadas no dejan restos de pólvora, pero luego terminó contradiciéndose al señalar que si no había restos de pólvora era porque la herida del menor fue lavada.

Los testimonios y videos que no tomó en cuenta la PGJ para la investigación

La PGJ ignoró la declaración de Elia Tamayo sobre lo sucedido con su hijo el día del accidente, ya que la madre del menor señaló directamente a los granaderos como los responsables de la lesión. Tampoco tomó en cuenta las declaraciones de los pobladores que se encontraban junto a José Luis en el momento en que fue lesionado, quienes, según el video, también señalan a los policías como los responsables.

Además, para la investigación tampoco fueron mostrados los videos en los que se ve claramente cómo los policías estatales comienzan a disparar a quema ropa contra los manifestantes, cuando se gasean a ellos mismos en el enfrentamiento en el puente, o cuando responden con las mismas piedras lanzadas por los manifestantes.

Estos son los videos que fueron ocultados por el gobierno morenovallista. 

1. Policía Estatal disparó primero contra los manifestantes

2. Los policías estatales lastimaron a mi hijo

3. Policías de Moreno Valle detienen a manifestantes de Chalchihuapan antes d ela trifulca

4. Video incrimina a policías estatales; dispararon contra el niño de 13 años 

5. Video demuestra uso de balas de goma en el operativo morenovallista

Para el gobierno de Moreno Valle sus policías no cometieron errores

A pesar de que en diversos videos divulgados en la red sobre la manifestación en Chalchihuapan se puede observar la falta de capacitación de los policías estatales para el uso de las lanzaderas de las balas de goma, y la poca coordinación en el momento en que empieza el operativo para la apertura de la autopista, la PGJ se negó a aceptar algún error cometido por los policías. VER VIDEO

El titular de la PGJ, Víctor Carrancá, se enfocó más bien en la criminalización de los manifestantes y mantuvo la tesis  de que, personas ajenas a la población, se infiltraron con el objetivo de lesionar y provocar a los policías estatales. 

Los 7 puntos presentados por Carrancá

1.      No hay evidencia alguna de la utilización de balas de goma o de algún otro objeto de disuasión de similares características que hubieren empleado los elementos de la policía estatal que intervinieron en los hechos.

El análisis del material gráfico que forma parte de la investigación, los informes de la SEDENA y la SSP, y las pruebas periciales de balística, permite concluir respecto de los objetos de los que existe evidencia física y video gráfica de su utilización el día de los hechos.

2.      Por parte de los grupos en confronta se usaron piedras, resorteras, bombas molotov, y en particular cohetones de propulsión, explosivos, de dos tipos, ambos de manufactura no industrial.

La policía estatal usó diversos tipos de dispositivos  de agente lacrimógeno conocidos como CN y CS, algunos lanzados manualmente y otros lanzados mediante dos tipos de lanzaderas, el lanzador múltiple TL8 y el lanzador simple TLC1.

3.      El menor fue lesionado entre las 14:33 y las 14:38, lo anterior con base en los exámenes periciales en topografía, tránsito y reconstrucción de hechos, por un lado, y datos como el registro de la hora en que ingresó al hospital General de Cholula, fue atendido por la ambulancia 146 de SUMA en el kilómetro 16 de la carretera federal, la hora en la que se recibió la solicitud de apoyo, entre otros.

4.      En el momento en que fue lesionado se encontraba junto a una construcción y un campo de cultivo, lugar diverso al que se confrontaban los dos grupos de personas con elementos de la policía estatal.

El análisis del material videográfico en el que se observa el momento en que fue lesionado, permitió su confrontación física y comparativa, para ubicar la proximidad del sitio en el que se encontraba, y localizados físicamente los objetos detonantes que se visualizan en la videograbación, los peritos en criminalística encontraron semánticos por salpicadura, en la flora propia del campo de cultivo, así como un fragmento de hueso que es humano y que por su forma y característica podría corresponder al menor lesionado, los resultados de las pruebas de genética y ADN están en proceso.

5.   El menor presentó edema cerebral hemisférico por contusión temporal y frontal del lado izquierdo, con hematoma subdural agudo, y fronto temporal izquierdo con fractura fronto-parietal ipsilateral y pérdida de tejido óseo local, con desviación de la línea media de 16 milímetros; lesión que de acuerdo con los especialistas, le causó la muerte.

6.      Se comprobó la capacidad de daño físico de cada objeto usado el día de los hechos y que han quedado precisados en la conclusión segunda.

Con estos elementos, los peritos especialistas en fotografía y video,  balística, criminalística, explosivos, medicina forense, topografía, entre otros, realizaron pruebas técnicas de campo para determinar su funcionamiento, alcance y dañosidad (sic).

El daño físico que pueden causar, utilizados en monitores en la prueba, depende de diversos factores entre ellos, la distancia y la zona de impacto, de acuerdo con las pruebas realizadas es posible diferenciar el tipo de lesión que provoca

Ninguno de los objetos, a excepción de los cohetones, produjo lesiones similares a la de una fractura fragmentaria como la que se describe en los dictámenes médicos e historia clínica del menor, incluyendo las lanzaderas de gas lacrimógeno.

7.      Una lesión como la descrita es consecuente con la lesión de una onda expansiva producida con un artefacto explosivo.