Roberto Flores Toledano, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia, sufrió un revés más en la cacería de jueces mientras se encontraba de vacaciones puesto que la justicia federal otorgó el amparo a Jesús Sánchez Jiménez, el juez mixto de Chiautla de Tapia perseguido y suspendido de sus labores en abril del 2013.
La medida obliga al Tribunal a restituir en el cargo al juez según informó su representante legal, Pablo Rangel Sarralange. El juez Sánchez Jiménez obtuvo el amparo 1191/2013 en lo últimos días de diciembre del 2013.
El juzgado segundo de distrito resolvió el amparo a favor de Jesús Sánchez para que, además de ordenar que sea colocado nuevamente en su puesto como juez mixto de Chiautla de Tapia, se obligue a la administración de Flores Toledano a pagar salarios caídos desde el mes de abril al funcionario judicial.
Al juez mixto de Chiautla de Tapia, Jesús Sánchez Jiménez, se le persiguió por supuestos delitos contra la administración de justicia, le fue solicitado liberar ordenes de aprehensión en contra de 80 personas que mantenían secuestrado el palacio municipal de Teotlalco, lugar donde ocurría un conflicto entre el alcalde Gabriel Madariaga Campos.
En el municipio de Teotlalco se mantenía un conflicto político entre el alcalde y varios integrantes del cuerpo edilicio, entre ellos los panistas Vicente Medellín Flores, quien ese entonces era candidato del PAN a la presidencia municipal, y los regidores de Agricultura y Ecología, Medellín Flores y Jorgina Habana Medellín. Tras la orden de detención librada, los elementos de la Policía Estatal detuvieron únicamente a los panistas, quienes luego de pagar fianza salieron en libertad.
Al juez Jesús Sánchez Jiménez se le solicitó emitir esta orden de aprehensión desde el ministerio público adscrito a la zona. Pero días después el titular del ministerio público (hoy cesado de su cargo) le informó que “tendrían problemas” porque entre los detenidos se encontraba el entonces candidato a la presidencia municipal, supuestamente apoyado por Puebla Unida y el gobernador Rafael Moreno Valle.
Posterior a estos hecho, el juez Sánchez Jiménez fue perseguido y detenido el día lunes al mediodía a la altura de la 25 Poniente y Colegio Benavente, imputándosele cargos en contra de la administración de justicia.
Días después, tras pagar una fianza fue puesto en libertad Jesús Sánchez pero jamás restituido en su cargo. Un mes después el pleno del Tribunal Superior de Justicia aprobó destituirlo por lo que se inició un juicio de amparo contra la decisión de los magistrados.
Sánchez Jiménez no ha sido el único juez perseguido por Flores Toledano, ya que a la juez civil de Teziutlán, Maritza Flores Hernández, también se le liberó una orden de aprehensión en su contra por delitos que entorpecen la administración de justicia.
Al juez de Tepeaca, José Luis Arenas también se le inició una investigación por evasión de reo, pesquisa que fue abruptamente cancelada cuando intervino la ex magistrada María de los Ángeles Juárez Hernández, madre del togado.
Según ha publicado CENTRAL, fuentes al interior del Tribunal indican que los togados poblanos incómodos para Flores Toledano son perseguidos como vía de presión para que abandonen sus plazas.