El caso de la desaparición del menor Gustavo Ángel Trujillo Alducin en Quecholac, lleva ya dos años en el olvido gracias a la negligencia de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), denunciaron los padres del niño de 13 años.
Gustavo Ángel desapareció el pasado 12 de septiembre de 2012 luego de salir a un mandado. Según lo detallaron sus padres José Fortino Trujillo y Amada Alducín Salamanca, el menor fue interceptado por su padrino Vicente Raya Lozano, hasta ahora el principal sospechoso de habérselo llevado
La madre de Gustavo Ángel señaló que niño y su padrino eran muy cercanos, además de que pocos días después de que desapareció el menor, también desapareció Raya Lozano.
Los padres denunciaron que el titular de la agencia del Ministerio Público de Tecamachalco, Roberto Cruz Palma no activó la Alerta Amber.
Asimismo, señalaron que debido a las constantes omisiones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) ni siquiera se han iniciado las indagatorias correspondientes a 24 meses de la desaparición del menor.
Además, cuando se dio la desaparición de Gustavo, los padres solicitaron la intervención directa del entonces presidente municipal de Quecholac, Agustín Jorge Fernando Osorio Mirón, quien se negó a proporcionar ayuda para la búsqueda del menor.
El edil se excusó diciendo que las patrullas de la Policía Municipal estaban descompuestas, por lo que jamás se pudo hacer el rastreo del muchacho. Ante esto, los padres en compañía de sus vecinos iniciaron en vanos la búsqueda a pie en toda la población.
Los hechos se dieron en la localidad de San Simón de Bravo, junta auxiliar del municipio de Quecholac, donde la familia se ha dedicado desde siempre al campo. Gustavo y su familia dependían de una parcela de tierra donde siembran maíz y otros productos de temporada. El último día que lo vieron salió de su casa ubicada en la calle 8 Norte 202 de San Simón. El joven de 13 años llevaba de comer a su padre, pero jamás regresó.
Los hechos, asentados en la constancia número 895/2012 de Tecamachalco, detallas que el niño montaba una bicicleta de montaña, color vino y franjas blancas. Era acompañado por uno de sus primos.
De acuerdo a la declaración del familiar, Gustavo se quedó a unas calles de su casa con su padrino. Después no se supo más de él
Tampoco pensaron que habría escapado de casa, no había motivos de regaño, sabían quera un niño que no buscaba problemas, era inquieto y no tenía problemas.
Su padrino, que se dedicaba a ser mototaxista también desapareció desde hace dos años. Según investigaciones propias de los padres se conoce que aún es visto en Chimalhuacan, en el Estado de México, pero sus fuentes de información jamás les han sabido decir por el paradero de su hijo. Al padrino Vicente lo han visto solamente con su pareja Verónica Hernández Dávila, con quien se mantenía en unión libre.
Debido a esto, familiares solicitan a los ciudadanos que en caso de tener algún tipo de información acudan a las autoridades más cercanas o se comuniquen al número 044 249 114 94 75 ô en la Presidencia auxiliar de San Simón de Bravo con el fiscal de la Agencia del Ministerio Público del distrito Judicial de Tecamachalco.