El conductor de la patrulla 575 adscrita a la Dirección de Tránsito Municipal, atropelló y mató a una persona de la tercera edad en la esquina de la 5 Poniente y 5 Sur, en el Centro Histórico de Puebla. El vehículo oficial chocó primero contra un vehículo particular y posteriormente derribó un guarda peatón, provocando la muerte del anciano que iba caminando por la zona.
De inmediato (como rara vez lo hacen) varios efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal se apresuraron a cerrar calles para evitar que se tomaran fotografías del hecho. Dichos cierres abarcaron la 3, 5 y 7 Poniente y la 3 y 5 Sur, y además, según vecinos del lugar, la patrulla involucrada fue movida sólo para impedir la visibilidad del cadáver.
Los hechos se registraron alrededor de las 9:30 horas, cuando dicho vehículo, conducido por el oficial Erick Soto, se dirigía a atender otro accidente en la 23 Poniente y 5 Sur, donde una patrulla de la Policía Municipal chocó contra un vehículo particular que era tripulado presuntamente por personas supuestamente en estado de ebriedad, aunque algunas versiones indican que era al revés, que el uniformado que conducía era el que estaba ebrio.
Al llegar al crucero de la 5 Sur y 5 Poniente, la unidad se pasó el alto a toda velocidad y con sirena abierta, impactando a un Renault Clío de color gris, con placas del Estado de México, cuyos dos tripulantes, al parecer, fueron trasladados al hospital UPAEP.
Tras la muerte del sexagenario se ordenó cerrar las calles y se movió el vehículo oficial, mientras se realizaban las diligencias por parte del Ministerio Público. El director de la Policía Municipal, Gilberto Loya Chávez, contrario a su costumbre acudió al lugar de los hechos, pero negó proporcionar información sobre el tema porque dijo, no era de su competencia hacerlo.
Hasta el momento se desconoce el nombre de la persona que murió, y trascendió que el uniformado Erick Soto fue presentado ante el Ministerio Público de Culposos, para que dicha autoridad resuelva su situación jurídica.