El niño de 13 años de edad, José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, quien fue herido en la cabeza por un proyectil de gas lacrimógeno con punta de goma lanzado por la policía estatal en el operativo de la autopista Atlixco el pasado 9 de julio cayó en estado vegetativo, informaron los familiares del menor y el abogado Vladimir Luna Porquillo, líder del movimiento “Los de Abajo”.
De acuerdo con la información publicada por La Jornada, el cerebro del menor se inflamó súbitamente tras la cirugía reconstructiva del cráneo a la que fue sometido, por lo que podría perder la vida.
De acuerdo con la declaración de Luna Porquillo los familiares han constatado que el menor no ha despertado de la operación que le fue practicada desde el miércoles y su madre teme que esté conectado a aparatos que dan vida, “el gobierno del estado lo mantiene con vida vegetativa”.
Reiteró que Elia Tamayo y su madre Alejandra Montes Ocotl han sido hostigadas por funcionarios del gobierno de Rafael Moreno Valle para que firmen una declaración “prefabricada” de los hechos, en la que se inculpa a las autoridades auxiliares y población de Chalchihuapan.
De acuerdo el parte médico dado a conocer hoy por Enrique Núñez en su columna Contracara de Intolerancia Diario, el menor sufrió pérdida de tejido óseo de bóveda craneana (perforación del cráneo), lesión de duramadre (cubierta del cerebro) y pérdida de 7 a 8 centímetros cúbicos de masa encefálica.
El niño de 13 años fue herido con un proyectil de goma en la cabeza lanzado por los granaderos durante el operativo que se llevó a cabo el 9 de abril en la autopista Puebla-Atlixco para dispersar a los pobladores de Chalchihuapan que mantenían tomada la avenida para protestar por el retiro del Registro Civil.