El Poder Judicial Federal negó el amparo a los estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla acusados de ser los responsables de los ataques con bombas molotov a la sede de la Junta Local del INE, a la delegación federal de la Secretaría de Economía y a un paradero de RUTA la madrugada del pasado 1 de junio.
Con esta determinación, el proceso iniciado de manera ilegal y violatoria por la Procuraduría General de Justicia del Estado en contra los jóvenes sigue abierto.
En rueda de prensa, los padres de los universitarios detenidos el pasado 5 de junio insistieron que sus hijos están siendo perseguidos y la negativa a concederles el amparo solamente confirma esta situación
Como CENTRAL informó, los estudiantes de la BUAP Carlos Arafat Rosas Villegas, Dulce Carolina Parra, Juan Carlos Tepde Ixtacua, Axel Jiménez Morillo, Ana Rosa Zilli Colorado, Erick López Cruz y Shariff Guerrero Contreras fueron acusados por los ataques contra las instalaciones del Instituto Nacional Electoral. Además, en contra de Shariff Guerrero existió otro proceso más cuando fue asegurado durante la visita de Enrique Peña Nieto el 19 de enero y liberado unas horas más tarde.
Miguel Ángel Rosas Burguess, padre de Carlos Arafat, recalcó que incluso los jóvenes tienen temor de asistir a la universidad y problemas para poder dormir, ya que se mantiene latente la posibilidad de ser detenidos nuevamente.
Lo que se pretende con el amparo es que se dé acceso a la averiguación previa, para que se puedan presentar las pruebas de descargo pero con la tranquilidad que no va a pasar nada, ya que sabemos que el proceso está plagado de irregularidades", explicó Miguel Ángel Rosas, uno de los padres.
Según recordaron los padres de familia, únicamente la PGJ mantiene como prueba una carta anónima escrita a máquina de escribir donde supuestamente aparecen sus nombres. “Pero no tienen ningún sustento más que la carta”, comentó el también catedrático de la BUAP.
Rosas Burgess insistió en que los jóvenes están siendo investigados y tratados como si fueran parte de la delincuencia organizada, incluso con el uso de drones, como alguna vez ya lo había denunciado su hijo en un foro de la BUAP.
Nosotros no somos sus enemigos, su enemigo es el hampa. Nosotros no somos el hampa. Han entrado a nuestra casa incluso con drones vienen. Hasta los usan para provocar en sus manifestaciones, a propósito hacen que vuelen bajo para provocar. ¿Porque no usan drones con los narcotraficantes? Tan sencillo es que digan que los muchachos no tienen nada que ver”, comentó Rosas Burgess.
Luego de su detención, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) no pudo comprobar ningún delito de los que eran acusados.
Posteriormente fueron liberados la madrugada del sábado 6 de junio, los alumnos declararon que la orden de aprehensión en su contra se mantenía abierta y activa. Incluso los funcionarios de la PGJ les advirtieron que “se portaran bien” para no seguir teniendo problemas.
Días después, Carlos Arafat Rosas Villegas denunció que fueron usados drones del gobierno estatal para espiarlos como parte de las averiguaciones que la PGJ emprendió contra él y sus compañeros ya que tenían fotografías aéreas de su casa contenidas en el expediente.