La noche de ayer Roberto Cordero Fuentes, de 35 años de edad, y sus hijos Justino y Eduardo Cordero, de 10 y 17 años respectivamente, fueron arrastrados por la crecida del Río Atoyac en la Junta Auxiliar de San Andrés Azumiatla. El cuerpo del mayor de los jóvenes fue localizado por los pobladores mientras que la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y Estatal, el Cuerpo de Bomberos y paramédicos del grupo SUMA continúan en la búsqueda de las otras dos personas.
El reporte de su desaparición llegó alrededor de las nueve de la noche cuando sus familiares señalaron que mientras recolectaban tierra para macetas en una barranca ubicada en dicha junta auxiliar, fueron arrastrados por el río que creció súbitamente por las fuertes lluvias registradas la noche de este martes.
Una decena de elementos del Cuerpo de Bomberos, agentes de la Policía Estatal y Municipal bajo la supervisión del propio secretario de Seguridad Pública y Tránsito de Puebla capital, Alejandro Santizo, se presentaron en la zona para la búsqueda de los desaparecidos.
Según el reporte preliminar de los hechos, ya fue realizado el levantamiento de cadáver de Eduardo Cordero, aunque la Procuraduría General de Justicia no ha dado mayores detalles sobre esto.
Alrededor de la una de la mañana fue suspendida la búsqueda del padre y el menor de los hijos debido a las condiciones climatológicas.
Aproximadamente a las seis y media del día de hoy la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y los cuerpos de rescate reiniciaron la búsqueda, además de que la administración municipal ha enviado ayuda sicológica a los familiares de las víctimas.