Por considerarse una falta menor al orden público. los jóvenes que este domingo gritaron arengas contra las políticas públicas del gobernador Rafael Moreno Valle y la concesión del servicio del agua desde un restaurante del zócalo capitalino no fueron detenidos ni presentados ante la Procuraduría General de Justicia o el Juzgado Calificador.
De acuerdo a fuentes de la dependencia, los manifestantes que tras el Grito de Independencia expresaron su inconformidad en contra de la privatización del agua que se concretó en el Congreso local recientemente, solo fueron sacados del restaurante por Policías Municipales, quienes les pidieron mantener el orden.
No obstante se presentaron daños materiales al momento que los uniformados subieron al establecimiento y sacaron a jalones a los jóvenes identificados como Judith de la Cruz y Alejandro Beristáin.
De acuerdo al periódico Reforma, la pareja gritó desde un balcón aledaño al Palacio Municipal: "¡No a la privatización del agua! ¡Viva México! ¡Viva México!". Los quejosos fueron sacados supuestamente a petición de los comensales y de los dueños del restaurante.
Según Gilberto Loya, director de Policía Municipal, los jóvenes serían detenidos y puestos ante el Juzgado Calificador por alteración del orden público.
Sin embargo, fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública municipal informaron que ninguna persona fue presentada ante esta instancia.
Además de la privatización del agua, los manifestantes gritaron y portaron mantas con mensajes contra la privatización del petróleo, contra la reforma educativa y contra el Presidente Enrique Peña Nieto.
De acuerdo a datos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, en la capital poblana se implementaron esquemas de revisiones para el ingreso a eventos masivos; revisiones con detectores de metales fijos y móviles; así como dispositivos de vigilancia, revisiones en los accesos a la ciudad, operativos alcoholímetro y monitoreo con cámaras de seguridad, lo que arrojó un saldo blanco sin mayores incidentes en las fiestas patrias.