Una banda conocida como “Los Michoacanos” es la que controla el narcomenudeo al interior del Penal de San Miguel, revelaron a CENTRAL fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) tras el cateo realizado ayer en la madrugada por la dependencia en dicho CERESO con el apoyo del Ejército Mexicano.
De acuerdo a las fuentes consultadas, la violencia y el tráfico de drogas ha aumentado a raíz de la operación de esta banda, pues se han generado pugnas con los reos narcomenudistas “locales” que ya han dejado al menos cuatro internos “picados”.
La Dirección de Centros de Readaptación Social ha tenido que trasladar en el último mes a cuatro víctimas de riñas, uno de ellos fue llevado al Hospital General del Sur herido de gravedad pues está a punto de perder un ojo. De acuerdo a la fuente consultada, el reo “se encuentra muy grave y con el ojo casi desbaratado”.
Ayer se llevó a cabo en el penal de San Miguel un operativo con el apoyo de elementos del Ejército Mexicano para detectar y asegurar objetos no permitidos. Tras el cateo fueron decomisados un teléfono celular, tres tarjetas de memoria para videojuego, 19 memorias USB, 7 armas punzocortantes, 45 charrascas, 110 puntas, mil 140 discos compactos, 14 revistas, 1 máquina casera para realizar tatuajes e indumentaria prohibida: 8 lentes oscuros, 8 gorras negras, 9 pantalones negros, 2 trozos de tela negra y una bolsa con varios medicamentos.
Cápsulas de cocaína
"Los Michoacanos" y los reos poblanos que compiten por el controls del narcomenudeo han encontrado formas diversas para ingresar los estupefacientes al penal. Un ejemplo es la cocaína, que es introducida por mujeres en capsulas de papel aluminio al interior de su vagina, revelaron a CENTRAL fuentes del CERESO.
Con este método, es posible conseguir hasta medio kilogramo del enervante en una semana.
Ponen unos gramos de la coca en una bolsita de plástico, luego lo recubren con papel aluminio grueso, luego la sellan con cinta adhesiva y otra capa más de aluminio más delgado. Con ayuda de lubricante las ingresan a su cuerpo. Usualmente utilizan la vagina. Y en el área de de ingreso recién cambiaron únicamente a policías custodios para que fueran sólo mujeres las que les revisarán. Pero jamás reportan nada. Todo mundo en San Miguel sabe que ingresa la droga los jueves, día de visita", detalló la fuente.
Ya dentro del penal, la cocaína es vendida dependiendo de su calidad: 350 pesos la más barata, pues es rebajada con anfetaminas y analgésicos pulverizados; esta es conocida como "Ala de Mosca". Por otro lado está la "Cartier" o cocaína pura, que alcanza los 600 pesos. Cada grapa rinde para 15 a 20 dosis.
Violencia entre bandas de narcomenudeo
El cateo realizado ayer tuvo lugar en los dormitorios “G”, “I” y “N”, debido a que en esos lugares se concentra la mayor población penitenciaria, según informó la SSP, sin embargo es en los dormitorios “J” y “K” donde se encuentran los reos de mayor peligrosidad y el comercio de drogas.
Estos dormitorios fueron omitidos durante el operativo de la Secretaría de Seguridad Pública.
De acuerdo a los internos consultados por CENTRAL a través de sus abogados, a la llegada de funcionarios provenientes del Distrito Federal a la Dirección de CERESOS fue cuando comenzó la proliferación de estupefacientes.
Dos bandas bien ubicadas contrabandean con las sustancias prohibidas, desde cocaína hasta heroína, una de ellas compuesta por reos poblanos, misma que ha sido debilitada por la segunda, “Los Michoacanos”.
Esta banda está compuesta por tres hermanos, aunque según las fuentes de CENTRAL, los reos desconocen sus nombres de pila y únicamente identifican al líder como "Lalo, el Michoacano".