La salida del presidente del Frente Campesino de Ejidatarios y Pequeños Propietarios del Valle de Texmelucan y la Sierra Nevada de la prisión de Atlixco fue una conmovedora escena. Sus hermanas, su esposa y su hija, sus mujeres le esperaban para llorar luego de que les fue arrebatado medio año por defender a sus vecinos y familiares.
Abraham Cordero pone un pie fuera de la cárcel municipal de Atlixco, pasó seis meses en una pequeña celda y este 2 de octubre por fin aspira aire fresco, lo recibe su esposa Obdulia, sus hermanas Argelia y Silvia, su hija Sandra y "el mejor clima del mundo". El tercer preso político del gobierno de Rafael Moreno Valle abraza a todas sus mujeres, no sabe qué hacer, apenas y puede llorar.
Le robaron seis meses de su vida", dice Obdulia aguantando el llanto. El ex juez de paz de San Francisco Tepeyacac dice que sigue en la lucha, sigue en la defensa de los pueblos de la Sierra Nevada e insiste en que el encierro no lo amedrenta y seguro peleando para que no se instale el proyecto carretero del Arco Poniente.
Abraham Cordero ha corrido con mejor suerte que Enedina Rosas y Juan Carlos Flores, presos ambientalistas que fueron detenidos en horas previas a él en los primeros días de abril. Abraham se dice bendecido, su 2 de octubre que no se olvida, es el día que salió de la sombra de la prisión, donde estuvo desde que fue detenido el 8 de abril acusado de los delitos de privación ilegal de la libertad, delitos contra funcionarios públicos y amenazas por los cuales se le dictó finalmente una libertad bajo fianza.
Sé que hay 30 personas más detenidas y del caso de la compañera Enedina [Rosas], sabemos que ya está arraigada en su casa. No nos vamos a retirar de la lucha, falta Juan Carlos [Flores] y los demás...", dice Abraham Cordero.
—¿Algún mensaje para el gobernador?—le pregunta la prensa afuera del penal de Atlixco.
—Al gobierno del estado...—dice aguantando una risa nerviosa— pues le quiero decir con mucho respeto que el autoritarismo no es el camino, se tiene que abrir al diálogo, un diálogo con respeto y mucha seriedad—dice el presidente del Frente Campesino de Ejidatarios y Pequeños Propietarios del Valle de Texmelucan y la Sierra Nevada.
Las hermanas de Abraham lo encomendaron a San Francisco de Asís, el santo que precisamente en unos días será celebrado en la junta auxiliar de San Francisco Tepeyacac. El domingo comerán mole para celebrar la salida de su hermano y de paso la fiesta de su santo patrono.
La verdad es que no teníamos nada preparado (...) No nos lo esperábamos", dice Obdulia, la esposa de Abraham Calderón, "nomás nos llamaron ayer a las once y media de la noche y nos avisaron que le habían dado la fianza y ya aquí estamos con mucha emoción. Nos lo quitaron, le quitaron medio año de su vida".
Sandra, su niña revolucionaria
Durante el medio año que estuvo encerrado, Abraham resultó ser uno de los reos más visitados, incluso apoyó a sus compañeros presos a organizarse para comenzar a ser microempresarios, les enseño a tejer mochilas y bolsas. Con el apoyo de sus familia sacaba el producto cuando lo visitaban y lo vendía a amigos y vecinos.
Su hija Sandra no faltaba a esos días de visita, la llama su "niña revolucionaria", siempre lo siguió, a las asambleas con los vecinos, a las movilizaciones.
Siempre estaba muy pegada a él. Lo he seguido desde siempre, lo visitaba seguido ( ...) me regalaron un poema que se quedó allá dentro del penal con las prisas. Siempre he estado con él (...) Me dice que soy su niña revolucionaria porque me he interesado mucho en los problemas sociales en las asambleas andaba con él", dice Sandra apenada pero orgullosa, su padre es un héroe, para ella y sus vecinos.
San Francisco de Asís es el santo patrono de Tepeyacac, Abraham comerá mole en su honor el próximo domingo, sus hermanas pensaron en cancelarlo porque no querían celebrar sin su hermano.
Un milagro
Es un milagro", dice Silvia, su hermana. "Para mi es un milagro de Dios, sale justo antes de la fiesta patronal del pueblo, es el 4 de octubre desde el 17 de septiembre que se festejan las llagas de San Francisco le pedimos mucho por su libertad".
Estos meses han sido complicados para la familia de Abraham. Tras el pago de una fianza de 57 mil 700 pesos impuesta por el juzgado penal de Atlixco finalmente salió en libertad por delitos que le fueron fabricados.
Sentimos mucha angustia y mucho dolor. Estaba defendiendo nuestros terrenos y los de la gente, nos sentíamos tristes. Nos alegraba que la gente lo buscaba. Hubo gente que lo visitaba sin ser familia, mi hermano realmente no es delincuente es un ser humano que defiende a los que lo necesitan", agrega su hermana Argelia.
Obdulia, la esposa de Abraham lo espera afuera del juzgado penal de Atlixco cuando firma el último papeleo para ser liberado por fin. Abraham, es escoltado por custodios que lo dejan atender a la prensa, los burócratas del juzgado tratan de contener fotógrafos y reporteros, los corren mientras el activista se queda firmando.
Su esposa y sus hermanas se quedan con mochilas tejidas, artesanías de madera y otros trabajos que hizo el activista en la prisión. Lo van a vender para poder juntar un poco más de dinero, han quedado gastados por la fianza y el proceso legal.
Obdulia cae en cuenta que ella también estuvo a punto de ser detenida junto como Abraham, recuerda que los ministeriales que lo detuvieron la lastimaron, la rasguñaron y por poco la aprehendieron, asegura que días después se escondió porque iban por ella. Pero hoy se siente segura, hoy su esposo dormirá en su casa, hoy su familia vuelve a estar completa.
Obdulia camina detrás de Abraham y sus hermanas. Deja que lo abracen hasta que él la llama y le da un par de palmadas. Llama a su hija, Sandra. "Mi niña revolucionaria", le dice. Todos se abrazan. Todos se sueltan a llorar.