Friday, 24 de July de 2026
Jueves, 20 Marzo 2014 16:15

Internas del penal de Huejotzingo denuncian abusos y maltratos

A través de cartas, las reas señalaron que son víctimas de extorsión y violación de sus derechos básicos, además que otras internas pagan por privilegios.

Por : Edmundo Velázquez / @mundovelazquez

Las denuncias de abusos hacia reos del sistema penitenciario en el estado de Puebla continúan, ahora internas del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Huejotzingo denunciaron que sufren maltratos debido a que no pueden pagar a las policias custodias por privilegios.

A través de cartas anónimas publicadas este día por Diario Milenio, las presas aseguraron estar cansadas de que sean violados sus derechos humanos:

Estamos hartas de las injusticias y abusos a las que somos sometidas por las oficiales de Seguridad y Custodia, Blanca Isidora Ramírez Pérez, Yovana y Ruth", inicia la carta elaborada por las internas.

En el  documento se asegura que las uniformadas dependientes de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal les racionan la comida, consistente en tres tazas de té, 3 tortillas, un trozo de carne o una cucharada de guisado al día, para darles una mayor porción a las internas que ya han pagado por beneficios.

Se indica que las internas Karina Quintero Marcial, Juana Ornelas García y Nancy Ramírez Flores, son privilegiadas por las custodias y “hacen su voluntad”.

Por si fuera poco, los familiares de las mujeres internas son también víctimas del personal de Seguridad y Custodia. Según la misiva, cuando la familia acude a los locutorios, el personal del Cereso se excede en los tocamientos, principalmente en contra de las mujeres.

El 10 de octubre de 2014, CENTRAL publicó otra carta similar, donde reos del penal de San Miguel relataban una serie de injusticias, abusos y violaciones de los que son presa.

Los reos señalaron que tienen que dormir de pie pues los que no pueden pagar prebendas y privilegios comparten con otros cuarenta compañeros la celda. Además denunciaron que existen métodos casi de tortura para que los custodios controlen a los internos, además de que son sometidos al uso y distribución de drogas.

En noviembre del 2014 lo mismo ocurrió con los internos del penal de Izúcar de Matamoros, pues a través de cartas anónimas denunciaron casos de tortura, lesiones y humillaciones por parte de los custodios.