Saturday, 25 de July de 2026
Viernes, 13 Febrero 2015 15:14

Ingresa Ejército y Policía Federal a Xonacayucan; reinician la construcción del gasoducto

Pobladores de la región denunciaron que los militares y agentes federales mantienen la guardia en un llano ejidal del valle de Atlixco de la maquinaria de la empresa Bonatti SPA a cargo de la ejecución de la obra.

Por : Yadira Llaven Anzures / La Jornada de Oriente

Se agudiza la represión contra las comunidades opositoras a la instalación del gasoducto Morelos, luego de que este jueves el Ejército Mexicano, la Policía Federal y Estatal ingresó a los ejidos de San Felipe Xocanacuyan para resguardar maquinaria pesada y material tubular.

La finalidad es reiniciar por la fuerza la instalación de gasoducto, obra que se encuentra parada desde el año 2011.

Pobladores de la región denunciaron que los militares y agentes federales mantienen la guardia en un llano ejidal del valle de Atlixco de la maquinaria de la empresa Bonatti SPA a cargo de la ejecución de la obra.

Los declarantes informaron que por lo menos vieron pasar por sus pueblos tres tanquetas militares y tres camionetas de la Policía Federal y Estatal que dieron protección a los trascabos.

A diferencia de otras ocasiones, pues es la segunda vez que las autoridades intentan comenzar de manera forzada los trabajos en esta zona, los vecinos confesaron que la fuerte presencia de uniformados sembró el miedo entre los campesinos, pero nadie se atrevió a apersonarse ante los agentes.

Esto luego de la represión que existe en el estado de Puebla por parte del gobierno morenovallista, que durante el último año encarceló a más de 45 personas, entre amas de casa, dirigentes sociales, campesinos y activistas.

Este jueves La Jornada de Oriente dio a conocer que en una supuesta reunión urgente del gabinete estatal convocada por el gobernador Rafael Moreno Valle, en la que principalmente se buscó que estuvieran presentes los responsables de las áreas de seguridad pública, se dice que se habrían acordado tres aspectos fundamentales: romper todo diálogo o negociación con los opositores; acrecentar la presión contra las comunidades en resistencia contra el gasoducto Morelos e impedir toda protesta o movimiento de jóvenes universitarios.

A pesar de que en algunos municipios, por donde atravesará el gasoducto, los ejidatarios han concedido permiso para su instalación, la mayoría se mantiene en contra del proyecto, a tal grado que éste lleva un atraso en su conclusión de cuatro años.

Los campesinos han dicho en repetidas ocasiones que la obra representa un peligro para sus pueblos que cercan la zona de alto riesgo del volcán Popocatépetl.

Con esto oficialmente se da el reinicio de los trabajos del gasoducto, que forma parte del Proyecto Integral Morelos (PIM), a pesar que en algunos tramos de su trazo, como sucede en Nealtican, San Jerónimo Tecuanipan y San Pedro Cholula, los pobladores ganaron un amparo que suspende provisionalmente las obras.

Sin embargo, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) incumplió el resolutivo de un juez federal y continúa los trabajos ahora en un nuevo derrotero que pasa a espaldas del templo evangélico “Punto de Encuentro”, en Santa María Acuexcomac.

En la región de Atlixco el gasoducto seguirá una ruta por Atzizihuacan, San Juan Amecac, Cohuecan, Acteopan y Amilcingo, mientras del otro lado del Popocatépetl los pueblos en resistencia contra el megaproyecto son Nealtican, Juan C Bonilla, San Andrés Calpan, San Pedro Cholula y San Jerónimo Tecuanipan

La construcción del PIM fue asignado a las empresas españolas Enagás y Elecnor, que subrogaron a Bonatti SPA, que tiene por objetivo alimentar a dos termoelétricas mediante un gasoducto que atravesará los estados de Puebla, Morelos y Tlaxcala.

A consecuencia del rechazo del proyecto y la creciente protesta de algunas organizaciones sociales, en el mes de abril fue encarcelada la dirigente campesina y entonces edil auxiliar de Xonacayucan, Enedina Rosas Vélez, y el vocero del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua (FPDTA), Juan Carlos Flores Solís.

Flores Solís salió en libertad el pasado 23 de enero, mientras que Enedina Rosas continúa bajo arraigo domiciliario en la citada junta auxiliar, por oponerse a la construcción del gasoducto.

La Jornada