La Procuraduría General de Justicia de Puebla incurrió en una ilegalidad al detener a Rubén Sarabia Reyna —hijo del líder de la 28 de Octubre, Rubén Sarabia “Simitrio”— el pasado 22 de diciembre en el Distrito Federal sin informar oficialmente al gobierno capitalino que actuaría en su territorio, denunció la diputada federal del PRD Roxana Luna Porquillo
La legisladora aseguró que el pasado 13 de marzo la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados envió una carta al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera y al secretario de Seguridad Pública, Hiram Almeida para que explicaran cómo ocurrió la detención de Sarabia Reina en las inmediaciones del Ángel de la Independencia.
La respuesta del gobierno del DF fue que no existían informes del operativo, ni un convenio de colaboración para que agentes ministeriales poblanos entraran a la capital del país para detener al hijo de “Simitrio”.





Debido a esto, los diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Roxana Luna Porquillo, Elena Tapia Folhem, Roberto López Suárez y José Luis Muñoz Soria, que integran la Comisión de Derechos Humanos en San Lázaro, demandaron al gobierno de Rafael Moreno Valle la liberación inmediata plena e incondicional de Rubén Sarabia Reyna.
El 11 de abril de 2001 el gobernador Melquiades Morales Flores le concedió a “Simitrio” la preliberación, sin embargo el 19 de diciembre del 2014 fue nuevamente detenido por el gobierno morenovallista sin notificación alguna ni orden de aprehensión. La 28 de Octubre acusó que la detención de “Simitrio” se debió a que reactivo las manifestaciones y declaración contra el mandatario estatal.
Días después de la recaptura de “Simitrio”, el 22 de diciembre su hijo, Rubén Sarabia Reyna, fue aprehendido por ministeriales poblanos en el Distrito Federal.
Los hechos ocurrieron cuando circulaba en su automóvil cerca del Ángel de la Independencia. Testigos señalaron que alrededor de 20 hombres armados interceptaron el vehículo, rompieron los cristales de las ventanas y se llevaron a Sarabia Reyna de manera violenta sin mostrar ninguna orden de aprehensión.