El agente custodio Gabino Bonilla Huerta ganó un amparo ante el Juzgado Séptimo de Distrito para poder mantener su trabajo dentro de la Policía Estatal.
La justicia federal le otorgó al agente adscrito a la dirección de Custodios la suspensión provisional de su despido. Bonilla es uno de los más de 500 agentes cesados de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Procuraduría General de Justicia por no cumplir con los examenes de control de confianza.
Según Pablo Herrera Romero este beneficio podría extenderse al resto de sus compañeros despedidos.
El representante legal del uniformado detalló que las pruebas de control y confianza no son elemento en la legislación laboral para que se validen los despidos.
El Juzgado Séptimo de Distrito otorgó la suspensión provisional al elemento Gabino Bonilla Huerta dentro del juicio de amparo 1582/2014-IV, luego de que el 7 de octubre se le negó el ingreso al Centro de Reinserción Social de San Miguel al notificarle que ya no laboraba dentro de la SSP.
En la demanda ante la justicia federal se advierte que en la aduana de visitas un custodio notificó la baja laboral argumentando que "él sólo recibía órdenes". Gabino Bonilla ni el resto de los custodios jamás fueron atendidos por algún titular de la dependencia para el anuncio de manera oficial.
Por estos hechos inicio el 10 de octubre su defensa laboral cuando presentó la solicitud del amparo suspensión que le fue otorgada al elemento.
El lunes 28 de septiembre policías estatales iniciaron un paro de labores luego de que se les informara de la baja definitiva de 400 elementos. Tras el conflicto, la Secretaría de Seguridad Pública informó en un comunicado que revisarían la situación laboral de los agentes, hecho que ocurrió a medias con la promesa de reinstalar a 150 en puestos administrativos.
Sin embargo los acuerdos no fueron respetados lo que provocó la molestia de los elementos quienes hicieron un nuevo paro de labores y amenazaron incluso con crucificarse en el zócalo capitalino.
Los elementos cesados finalmente aceptaron su liquidación, que rondó entre los 50 y 70 mil pesos.